Después del diluvio, había solo ocho personas vivas en la tierrra. Ellos eran Noé y su esposa, sus tres hijos, y sus esposas. Otra vez, el hombre tenía la oportunidad de comenzar de nuevo. La tierra había sido lavado de su perversidad.
Recuérdese Ud. las palabras de Jesús. El dijo que el pecado no empieza fuera del hombre y llega a entrar por la fuerza. El pecado empieza dentro del hombre. Pronto Noé se emborrachó. El problema no tuvo nada que ver con el ambiente. El problema se quedó con él mismo. Entonces su nieto, Canaán fue maldito por causa de un pecado sexual. Con el tiempo, toda la humanidad de la tierra estaba nuevamente en un estado de pecado y rebelión contra Dios.
Un ejemplo de su rebelión fue su deseo de construir una torre que llegaría al cielo. Dios quería que se dispersaran para poblar la tierra. Ellos querían una torre para evitar que sean dispersados. Las escrituras hace constar lo que sucedió con estas palabras:
Y dijeron: "Venid, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue al cielo. Hagámonos un nombre, no sea que nos dispersemos sobre la faz de toda la tierra." Jehovah descendió para ver la ciudad y la torre que edificaban los hombres. Entonces dijo Jehovah: "He aquí que este pueblo está unido, y todos hablan el mismo idioma. Esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada les impedirá hacer lo que se proponen. Vamos, pues, descendamos y confundamos allí su lenguaje, para que nadie entienda lo que dice su compañero." Así los dispersó Jehovah de allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por tanto, el nombre de dicha ciudad fue Babel, porque Jehovah confundió allí el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los dispersó sobre la faz de toda la tierra. (Génesis 11:4 - 9)
Muchos años después, el profeta Jeremías escribiera: "Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón" (Jeremías 29:13) Con todo, el problema en ese tiempo era que el pueblo no buscaba a Dios con todo su corazón.
Una de las razones que Dios dispersó a este pueblo y confundió su lenguaje era para que ellos le buscaran a Él. Dios no quiere que ninguno perezca. Él quiere que todos sean salvos. Considere lo que dijo el apóstol Pablo hace casi dos mil años. El dijo que: "De uno solo ha hecho toda raza de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra." Nosotros ya supimos eso. Todos hemos venido de la familia de Noé. Pablo continuaba: "El ha determinado de antemano el orden de los tiempos y los límites de su habitación, para que busquen a Dios, si de alguna manera, aun a tientas, palpasen y le hallasen. Aunque, a la verdad, él no está lejos de ninguno de nosotros;" (Hechos 17:26 - 27)
Todos los proyectos terrenales están sujetos a descomposición y destrucción. Todo edificio terrenal o gobierno son sólo temporales. Dios quiere que le busquemos. El quiere que hagamos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
Cada vez que Ud. escuche a alguien hablando un idioma distinto, que lo haga recordarse de buscar a Dios. Dios ha determinado dónde Ud. debería vivir y qué lenguaje debería hablar. Él lo hizo esto para que Ud. lo busque, aunque Él no está lejos de cualquier de nosotros. El apóstol Pablo también señaló que Cristo está muy cerca ahora mismo. No es necesario ascender al cielo para traer a Cristo abajo. Ni es necesario descender al abismo para traer a Cristo de entre los muertos. En este momento, Jesús está a la puerta de su corazón.
Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y si crees en tu corazón que Dios le levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se hace confesión para salvación. (Romanos 10:9 - 10)
Juan escribió estas palabras en el libro de Apocalipsis:
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo. (Apocalipsis 3:20)
¿Por qué no invitar a Cristo a entrar en su corazón ahora mismo?
Abraham nació en la cuidad de Ur, en la tierra de Caldea. No estaba lejos de la ciudad de Babel, que más tarde se llamaba Babilonia. Abraham en esos días se llamaba Abram.
Después de que Dios dispersó la humanidad de la ciudad de Babel, el mundo otra vez volvió muy perverso. Hombres cambiaron la gloria del Dios incorruptible en imágenes semejantes al hombre corruptible, aves, bestias, cuadrúpedas, y animales que se arrastran. La familia de Abram adoraban a otros dioses (Joshué 24:2) pero Abram creía en el único Dios verdadero.
¿Recuérdese de la promesa que Dios hizo a Adán y Eva? El prometió que algún día la "simiente" de la mujer heriría la cabeza de la serpiente. Esto significa que algún día el diablo sería destrozado. Dios siempre cumple sus promesas.
Dios se decidió complir esta promesa por medio de la familia de Abram.
Entonces Jehovah dijo a Abram: "Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Yo haré de ti una gran nación. Te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra." (Génesis 12:1 - 3)
Abram dejó la comodidad y seguridad de la gran ciudad y vivió en tiendas. No sabía a dónde se iba, pero confió en Dios para orientación y protección.
Dios había dicho a Abram que saliera de su patria, sus familiares, y la casa de su padre. Adram salió de su patria, pero no dejó su parentela. Aún vivía con su sobrino, Lot. Al fin, sus rebaños llegaron a ser tan grandes que no había suficiente pasto, y sus pastores empezaron a pelearse. Quizás esto fuera el medio que Dios usó para que Abram le obedeciera.
Abram dijo a su sobrino, Lot:
"Por favor, no haya contiendas entre tú y yo, ni entre mis pastores y tus pastores, porque somos parientes. ¿No está delante de ti toda la tierra? Por favor, sepárate de mí. Si tú vas a la izquierda, yo iré a la derecha; y si tú vas a la derecha, yo iré a la izquierda." Lot alzó los ojos y vio toda la llanura del Jordán, la cual era toda tierra de regadío, como un jardín de Jehovah, como la tierra de Egipto, como la entrada de Zoar, antes de que Jehovah destruyera Sodoma y Gomorra. (Génesis 13:8 - 10)
Cuando las circunstancias finalmente obligaron a Abram a estar separado de la influencia corrompida de su familia, Dios hizo un pacto con él, para darle la tierra de Canaán.
Jehovah dijo a Abram, después que Lot se había separado de él: "Alza tus ojos y mira desde el lugar donde estás, hacia el norte, el sur, el este y el oeste. Porque toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia, para siempre. Yo haré que tu descendencia sea como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia podrá ser contada. Levántate, anda a lo largo y a lo ancho de la tierra, porque a ti te la daré." Entonces Abram trasladó su tienda, se fue y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y allí edificó un altar a Jehovah. (Génesis 13:14 - 18)
Ahora, el Señor había hecho varias promesas importantes a Abram. Abram creyó cada una de estas promesas y cada una de estas promesas se cumplió. No obstante, no se cumplieron mientras Abram vivía. No vio el cumplimiento de estas promesas con ojos humanos, lo vio por medio de ojos de fe.
1. Una promesa fue que Dios haría una nación grande de Abram. Dios lo mostró los cielos y le prometió que sus descendientes serían tan numerosos como las estrellas. Pero Abram no tenía hijos. Hacía muchos años que se casó, pero su esposa, Sara, estuvo estéril.
Abram tenía una concubina que se llamaba Agar. Sara y Abram se decidieron que Dios quería que él, Abram, tuviera hijos con Agar. Abram engendró un hijo con Agar. Se llamaba Ismael. No obstante, esto no fue la manera por la cual Dios iba a bendecir la familia de Abram.
Cuando abram tenía noventinueve años, Dios le dio el pacto de la circuncisión y cambió su nombre a Abraham. El nombre "Abram" significa "padre exaltado". El nombre "Abraham" significa "padre de multitudes". Dios le prometió un hijo milagroso. Le prometió que su esposa estéril, Sara, tendría un niño. Abraham creyó a Dios. Muchos años después el apóstol Pablo escribiera:
Abraham creyó contra toda esperanza, de modo que vino a ser padre de muchas naciones, de acuerdo con lo que le había sido dicho: Así será tu descendencia. Sin debilitarse en la fe, él tuvo muy en cuenta su cuerpo ya muerto (pues tenía casi cien años) y la matriz muerta de Sara. Pero no dudó de la promesa de Dios por falta de fe. Al contrario, fue fortalecido en su fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios, quien había prometido, era poderoso para hacerlo. Por esta razón le fue contada por justicia. (Romanos 4:18 - 22)
Ese hijo milagroso fue nombrado Isaac. Hoy día los hijos de Isaac son tan numersos como las estrellas de los cielos, precisamente como Dios prometió.
2. Otra gran promesa que Dios hizo a Abraham fue que él heredaría la tierra de Palestina. Esto tampoco pasó cuando tenía vida. Sin embargo, Abraham aún creía a Dios. Esa tierra llegó a ser conocida como "la Tierra Prometida". Los hijos de Abraham creían como Abraham, que algún día, Dios les daría la tierra que Él les había prometido. Hoy día, esa promesa se ha cúmplido.
3. Otra promesa a Abraham fue que "En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra". Esto fue una promesa acerca de Jesús. Abraham murió aproximadamente1,900 años antes del nacimiento de Jesús. Abraham aún creía a Dios. Jesús dijo, "Abraham, vuestro padre, se regocijó de ver mi día. El lo vio y se gozó." (Juan 8:56) Abraham no vió a Jesús con ojos humanos, sino vio a Jesús por ojos de fe.
Quizás la lección más importante que aprendamos de Abraham, pues, tiene que ver con el perdón de pecados. Abraham era un pecador. En dos ocasiones distintas, ni siquiera defendió a su esposa, sino dijo que ella era su hermana. Sin embargo, por causa de su fe, Dios consideró que Abraham era un hombre justo. (Génesis 15:6)
Si usted tiene fe como Abraham, podrá tener sus pecados perdonados y Dios le tendrá por justo. El apóstol Pablo lo explicó a los Gálatas en esta manera:
Así que, todos sois hijos de Dios por medio de la fe en Cristo Jesús, porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo. Ya no hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y ya que sois de Cristo, ciertamente sois descendencia de Abraham, herederos conforme a la promesa. (Gálatas 3:267 - 29)
También, Abraham obedeció a Dios. Quizás el mandato más difícil que tuviera que obedecer fue el de sacrificar a su hijo Isaac. Abraham estaba dispuesto a hacer eso. Su fe era tan firme que creyó que Dios fue capaz de levantar a Isaac entre de los muertos. Cuando Dios vio que Abraham estuvo dispuesto a obedecerle, aún en el sacrificio de su hijo, Isaac fue salvo.
Más tarde Santiago escribiera:
¿No fue justificado por las obras nuestro padre Abraham, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? Ves que la fe actuaba juntamente con sus obras y que la fe fue completada por las obras. Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia; y fue llamado amigo de Dios. (Santiago 2:21 - 23)
Se menciona a Abraham muchas veces en la Biblia y Dios utilizó a él para enseñarnos muchas lecciones. De él aprendemos acerca de:
La mayor parte de la historia de su vida se encuentra en el libro de Génesis, capítulos 12 - 25. Espero que algún día, lea Ud. esta historia en su propia Biblia.
Sobre todo, pues, espero que siga Ud. el ejemplo de Abraham en fe y obediencia. Sin importar qué Ud. haya hecho mal, podrá ser perdonado. Ud. puede llegar a ser un hijo de Abraham por fe en Cristo Jesús, y heredero según la promesa.
Las Escrituras enseñan que algún día Jesús regresará al mundo como Juez. Considere este pasaje en Lucas 17:24 - 32:
Porque como el relámpago que resplandece ilumina el cielo de un extremo al otro, así también será el Hijo del Hombre en su día. Pero primero es necesario que él padezca mucho y sea rechazado por esta generación. Como pasó en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre: Ellos comían y bebían; se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Asimismo, también será como pasó en los días de Lot: Comían, bebían, compraban, vendían, plantaban y edificaban; pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será en el día en que se manifieste el Hijo del Hombre. En aquel día, el que esté en la azotea y sus cosas estén en la casa, no descienda para tomarlas. Asimismo, el que esté en el campo, no vuelva atrás. Acordaos de la mujer de Lot.
La ciudad de Sodoma estaba ubicada en la Palestina en una parte muy fértil del valle del río Jordán. La Biblia describe el área como "El Huerto del Señor". Con todo, el pueblo de Sodoma era muy pecaminoso. Después que Dios destruyó a Sodoma, el área se volvió en un desierto desolado.
El libro de Romanos describe su pecado con estas palabras:
Por esta causa, Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por relaciones contra naturaleza. De la misma manera, también los hombres, dejando las relaciones naturales con la mujer, se encendieron en sus pasiones desordenadas unos con otros, cometiendo actos vergonzosos, hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución que corresponde a su extravío. (Romanos 1:26 - 27)
La Biblia enseña que el pecado sexual es contra nuestro propio cuerpo. (1 Corintios 6:18) El pecado sexual expone al pecador a enfermedades mortales. Hoy día, hay miles de personas que están muriendo de enfermedades transmitidas sexualmente porque han quebrantado las leyes de Dios. Esto es especialmente cierto entre los homosexuales.
Cuando Abram se dio cuenta que Dios iba a destruir a Sodoma, se acercó al Señor y dijo:
--¿Destruirás también al justo con el culpable? Quizás haya cincuenta justos dentro de la ciudad; ¿la destruirás con todo y no perdonarás el lugar por causa de los cincuenta justos que estén dentro de ella? Lejos esté de ti hacer tal cosa: hacer morir al justo con el culpable, y que el justo sea tratado como el culpable. ¡Lejos esté de ti! El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? Entonces respondió Jehovah: --Si hallo en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré todo el lugar en consideración a ellos. Intervino Abraham y dijo: --He aquí, ya que he comenzado a hablar con mi Señor, a pesar de que soy polvo y ceniza, quizás falten cinco para ser cincuenta justos. ¿Destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Le respondió: --No la destruiré, si encuentro allí cuarenta y cinco. Volvió a hablarle diciendo: --Quizás se encuentren allí cuarenta... Y respondió: --No lo haré en consideración a los cuarenta. Abraham le dijo: --Por favor, no se enoje mi Señor si hablo: Quizás se encuentren allí treinta... Y respondió: --No lo haré, si encuentro allí treinta. Y dijo: --He aquí, ya que he empezado a hablar a mi Señor, quizás se encuentren allí veinte... Y respondió: --No la destruiré en consideración a los veinte. Volvió a decir: --Por favor, no se enoje mi Señor, si hablo sólo una vez más: Quizás se encuentren allí diez... Y respondió: --No la destruiré en consideración a los diez. Y Jehovah se fue luego que acabó de hablar con Abraham. Y Abraham regresó a su lugar. (Génesis 18:23 - 33)
Nuestro Dios es el Dios de Amor. Pedro dice por medio del Espíritu Santo: "El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; más bien, es paciente para con vosotros, porque no quiere que nadie se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento." (2 Pedro 3:9)
Dios se acordó de salvar la ciudad de Sodoma al encontrar sólo diez personas justas. ¡Pero no fue posible!
Por eso, Dios mandó dos ángeles para rescatar a Lot y su familia. Los hombres malvados y perversos de Sodoma trataban de violar a estos visitantes celestiales. Un milagro de Dios evitó que eso sucediera. El Señor castigó a esos pecadores con ceguera para que ni pudieran encontrar la puerta de la casa de Lot.
Lot habló a sus yernos: --¡Levantaos, salid de este lugar, porque Jehovah va a destruir la ciudad! Pero a sus yernos les pareció que bromeaba. Y al rayar el alba, los ángeles apremiaban a Lot, diciéndole: --¡Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que están aquí, para que no seas destruido con el castigo de la ciudad! Cuando se detenía, los hombres tomaron su mano, la mano de su mujer y las manos de sus dos hijas, por la misericordia de Jehovah para con él. Lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad. Y después de haberlos sacado fuera, le dijeron: --¡Escapa por tu vida! No mires atrás, ni te detengas en toda esta llanura. Escapa a la montaña, no sea que perezcas. . . El sol ya había salido sobre la tierra cuando Lot llegó a Zoar. Entonces Jehovah hizo llover desde los cielos azufre y fuego de parte de Jehovah sobre Sodoma y Gomorra. Y trastornó aquellas ciudades, toda la llanura con todos los habitantes de las ciudades y las plantas de la tierra. Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se convirtió en una columna de sal. (Génesis 19: 14 - 25)
Abraham miró hacia Sodoma y Gomorra y vio su destrucción. El humo de la tierra subió como el humo de un horno. Estas cuidades perversas fueron destruidas por completo y los argueólogos no han encontrado ni un rastro de las ruinas. No obstante, la recolección de Sodoma fue mantenido viva por Moisés y los profetas. Esta ciudad perversa llegó a ser un símbolo de la perversidad y del juicio divino. Cristo y los apóstoles
hacían referencia a Sodoma en la misma manera. La esposa de Lot en realidad no quería salir de Sodoma. Por los visto, ella se gozaba en vivir en medio del pecado. Mientras su familia escapaba de ese pecado, ella se paró para reconsiderar su decisión. Murió en hacerlo. Esta es la única mujer de que las Escrituras nos mandan que debemos recordar. (Lucas 17:32)
La historia de la destrucción de Sodoma se encuentra in Génesis 18 y 19. Espero que algún día Ud. lea esta historia en su propia Biblia.
Hay lecciones importantes que debemos recordar acerca de la destrucción de Sodoma. Una lección mayor tiene que ver con la importancia del arrepentimiento. Si Ud. está involucrado en pecado sexual, arrepiéntese antes de que Dios le traiga sobre Ud. la destrucción.
¡Acuérdese de la esposa de Lot!
Ya sabéis cuáles son las instrucciones que os dimos de parte del Señor Jesús. Porque ésta es la voluntad de Dios, vuestra santificación: que os apartéis de inmoralidad sexual; que cada uno de vosotros sepa controlar su propio cuerpo en santificación y honor, no con bajas pasiones, como los gentiles que no conocen a Dios; y que en este asunto nadie atropelle ni engañe a su hermano; porque el Señor es el que toma venganza en todas estas cosas, como ya os hemos dicho y advertido. Porque Dios no nos ha llamado a la impureza, sino a la santificación. (1 Tesalonicenses 4:2 - 7)
Abraham fue justificado por fe. Dios le mostró las estrellas en el cielo. Y le prometió que él y Sara tendrían hijos tan numerosos como las estrellas. Abraham creyó a Dios, y le fue imputado a él como justicia.
Pero además, Dios dio mandatos a Abraham y esperaba que él los obedeciera. Recuérdese, por ejemplo, el pacto de la circuncisión. Dios mandó a Abraham que sea circuncidado, y también que él circuncidara a todos los hombres y muchachos de su familia. Abraham obedeció a Dios.
Nuestra historia hoy día tiene que ver con un sacrificio increible que Dios mandó que Abraham hiciera. Le dijo que llevara a Isaac, su hijo milagroso, a un lugar que se llamaba Moriah. Ahí, Abraham tuvo que ir a un monte especial y ofrecer a Isaac como una ofrenda holocausta.
Abraham obedició a Dios. Se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y emprendió el viaje. No vaciló. No discutió. Tomó dos siervos, su hijo Isaac, y leña para el holocausto. Abraham obedecía a Dios.
El tercer día llegaron a Moriah. Dios les mostró ese monte especial. Abraham dijo a sus siervos: "Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros".
El libro de Hebreos nos informe que Abraham pensó que Dios iba a levantar a Isaac de entre los muertos. (Hebreos 11:19)
Abraham puso la leña sobre Isaac, su hijo, y subieron al monte. Isaac dijo: "He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?"
Abraham dijo: "Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío".
Abraham edificó un altar, y compuso la leña sobre el altar, e entonces ató a su hijo. Isaac fue puesto sobre el altar para morir. Entonces Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. En este mismo momento, un angel del Señor le llamó desde el cielo. "No extiendas to mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único".
Entonces, Abraham miró atrás, y vio un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos. Abraham tomó ese carnero y lo ofreció en holocausto ante el Señor.
El ángel de Jehovah llamó por segunda vez a Abraham desde el cielo, y le dijo: --He jurado por mí mismo, dice Jehovah, que porque has hecho esto y no me has rehusado tu hijo, tu único, de cierto te bendeciré y en gran manera multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está en la orilla del mar. Tu descendencia poseerá las ciudades de sus enemigos. En tu descendencia serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste mi voz. (Génesis 22:15 - 18)
Permítame decirle algo de este monte especial en Moriah donde Abraham ofreció a su hijo, Isaac, sobre el altar. Muchas personas creen que este sitio era el mismo lugar donde Jesús muriera en una cruz casi dos mil años después. Jesús llevara una cruz hasta encima del monte en la misma manera como Isaac llevó la leña hasta encima del monte para sacrificarse a sí mismo. Con todo, no hubiera ningún cordero sacrificador para tomar el lugar de Jesús. Dios no eximió a Su Hijo unigénito.
Juan 3:16 ha sido llamado el texto de oro de la Biblia. El enseña:
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.
El foco de esta lección pues, es la obediencia. Las escrituras enseñan que la fe sin obras está muerta. Los demonios creen en Dios, pero no le obedecen.
Escuche otra vez estas palabras inspiradas de Santiago 2:21 - 24:
¿No fue justificado por las obras nuestro padre Abraham, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? Ves que la fe actuaba juntamente con sus obras y que la fe fue completada por las obras. Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia; y fue llamado amigo de Dios. Veis, pues, que el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe.
Si en verdad cree en Dios, ¿por qué no le obedece?
Ismael e Isaac eran hijos de Abraham. Ellos eran personas veraderas, pero la historia de sus vidas se llama una "alegoría". En Gálatas 4:24 las escrituras enseñan que estos dos hombres y sus madres son una alegoría de dos pactos. Una alegoría es un historia con más que un significado. Mientras escuchna Ud. la historia de Ismael e Isaac, recuérdese que sus vidas tienen más que un significado. Quizás Dios tenga una bendición especial en esta historia para Ud. y su familia.
¿Recuérdese Ud. las promesas que Dios hizo a Abram? Una promesa especial era que tendría muchos hijos. Sus descendientes serían como las estrellas de los cielos, y la arena de las orillas del mar. Pero, Abram no tenía hijos. Había estado casado por muchos años, pero su esposa estaba estéril.
Era común en esos días que los hombres tuvieran más que una esposa. Sara, esposa de Abram, le sugerió que él tomara otra esposa. Quizás ella pensara que esto ayudaría en hacer cumplirse la promese de Dios. Con este fin, Sara dió a su sierva, Agar, a Abram para ser su esposa.
CuandoAgar concibió, surgieron problemas. Ella mostró orgullo por estar en cinta y despreció a su ama. Sara llego a ser tan dura que Agar se dio a la fuga de su presencia. Un ángel de Dios encontró a Agar al lado de un pozo en el desierto. El le dijo que volviera a su ama. El dijo que su criatura se llamaría Ismael. El pronosticó que Ismael sería un hombre silvestre. Ismael ser[ia de continuo involucrado en lo polem[istico. Abram tenía ochentiseis años cuando Ismael nació. Como joven, Ismael esperaba heredar todas las riquezas de su padre, Abram. Pero, esto no sucedió.
Cuando Abram tenía noventinueve años, Dios le apareció otra vez. Lo hizo recordar nuevamente que sería el padre de muchas naciones. Sin embargo, la promesa de Dios no se cumpliera en Agar e Ismael. Dios prometió que Sara iba a dar a luz un bebé. Aunque por toda la vida ella había estado estéril, y ahora era demasiada vieja, Dios prometió hacer un milagro para que pudiera dar a luz un hijo. Este bebé no naciería según la carne, sino por un milagro de fe.
Dios hizo varias cosas para reformar su fe. Primero, cambió sus nombres. Abram significa "padre exaltado". Dios cambió su nombre a "Abraham", que significa, "Padre de multitudes". El nombre "Sarai" significa "mi princesa". Dios cambió su nombre a "Sara". Sarai fue la princesa de un hombre, pero Sara llegaría a ser la "Princesa de multitudes". La manera en que hablamos s[i tiene influencia con nuestra fe. Los Escrituras enseñan que "la fe viene por el oir". La fe de Abraham y Sarda fue hecha más fuerte cada vez que escucharon sus nuevos nombres. Este cambio de nombres sucedió antes del milagro de fe que ocurrió en sus vidas.
Al mismo tiempo que Dios cambió sus nombres, además le dio a Abraham el pacto de la circuncisión. Abraham e Ismael fueron circuncidados el mismo día. Abraham tenía noventinueve años e Ismael trece años en aquel entonces. El pacto de la circuncisión afectó a todos los varones de la casa de Abraham. Aún los esclavos de la casa fuvieron que circuncidarse. Los niños receín nacidos tuvieron que circuncidarse cuando tdenía ocho días.
Un milagro ocurrió y Sara concebió y dio a luz a un niño. Su nombre fue Isaac.
Muchos años después, el apóstol Pablo escribiera acerca de Abraham: "Sin debilitarse en la fe, él tuvo muy en cuenta su cuerpo ya muerto (pues tenía casi cien años) y la matriz muerta de Sara. Pero no dudó de la promesa de Dios por falta de fe. Al contrario, fue fortalecido en su fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios, quien había prometido, era poderoso para hacerlo. Por esta razón le fue contada por justicia." (Romanos 4:19-22.) El autor inspirado del libro de Hebreos dijera acerca de Sara: "Por la fe, a pesar de que Sara misma era estéril, él recibió fuerzas para engendrar un hijo cuando había pasado de la edad; porque consideró que el que lo había prometido era fiel." (Hebreos 11:11)
Se cita a Abraham en las Escríturas para enseñar que la salvación viene por fe. No obstante, sus hijos nos enseñan acerca de dos pactos distintos.
El Pacto Antiguo era los Diez Mandamientos. Fue rígido, inflexible y escrito en piedra. Puesto que el Pacto Antiguo era una ley, se necesitaban abogados para interpretar su significado, y tribunales para poner en vigor las decisiones. Este sistema fue representado por Ismael. Su nombre significa "Dios Oye". Los que se acercan a Dios por medio de la ley siempre se enredan en discusiones y claman que sean oídos.
El hijo milagroso de Sara fue nombrado Isaac. Su nombre significa "risa". Mientras Ismael discutía, Isaac se reía. Mientras Ismael reclamaba sus derechos, Isaac se regocijaba por un milagro.
Estos dos hijos y sus madres son alegorías, o ilustraciones de dos pactos. Los que se acercan a Dios por medio de la ley son semejantes a Ismael. Siempre quieren exigir sus derechos, o descutir. Los que se acercan a Dios por la gracia son semejantes a Isaac. No podemos explical el milagro de la gracia pero, por todos modos, podemos gozarnos de ella.
Escucha Ud. estas palabras inspiradas de Gálatas 4:22-28: "Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y otro de la libre. Pero mientras que el de la esclava nació según la carne, el de la libre nació por medio de la promesa. En estas cosas hay una alegoría, pues estas mujeres son dos pactos: Agar es el pacto del monte Sinaí que engendró hijos para esclavitud. Porque Agar representa a Sinaí, montaña que está en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, la cual es esclava juntamente con sus hijos. Pero la Jerusalén de arriba, la cual es nuestra madre, es libre; porque está escrito: Alégrate, oh estéril, que no das a luz; prorrumpe en grito de júbilo y levanta la voz, tú que no estás de parto; porque más son los hijos de la desolada que los de la que tiene marido. Ahora bien, hermanos, vosotros sois hijos de la promesa tal como Isaac."
La historia de Ismael e Isaac se encuentra en los capítulos 16-22 en el libro de Génesis. Espero que algún día Ud. pueda leer la historia complete en su propia Biblia. Una lección principal que Dios le tiene en esta historia es que la salvación es por gracia y no por obras de la ley.
Nuestra historia empieza en Génesis 25. Isaac tenía cuarenta años cuando se casó con Rebeca. Por veinte años no tuvieron hijos. Isaac sabía que la promesa de Dios de bendecir al mundo iba a cumplirse por medio de sus hijos. Por eso, él oró a Dios y Dios abrió el vientre de Rebeca. Ella concebió y gemelos comenzaron a desarrollarse.
Una lucha empezó en su vientre. Llegó a ser tan violenta que ella fue a consultar al Señor. El Señor respondió que dos pueblos estuvieron dentro de ella. Uno sería más fuerte que el otro, y que el mayor serviría al menor. Note Ud. que esta profecía fue dada antes de que los niños nacieran, y antes que habían hecho alguna cosa buena o mala. Muchos años después, el apóstol Pablo hizo referencia a esta historia en el libro de Romanos para comprobar la presciencia y la soberanía de Dios.
Esaú nació primero. Era "rubio y todo velludo como una pelliza". Su hermano gemelo, Jacob, nació con su many sobre el calcañar de Esaú. El nombre "Jacob" no es un nombre elogioso. Viene de la palabra griega que significa "engañar". El nombre de Jacob fue, también, una indicación que él sería un engañador. Esta naturaleza engañadora dominaría durante la primera parte de su vida, per más tarde llegaría a ser un hombre muy piadoso.
Dos historias bien conocidas ilustran el conflicto y el contraste entre estos dos hermanos. La primera es cuando Esaú vendió su primogenitura a Jacob por una porción de potaje. Esaú se fue a cazar. No cazó nada, y regresó a casa hambriento. Jacob estaba preparando un guisado que se llama "potaje". Jacob quería la primogenitura de Esaú, y Esaú la dio a Jacob por una sola comida. Su "primogenitura" incluía, entre otras cosas, el servir como sacerdote al altar familiar. En la época de los Patriarcas, el mayor de los varones de la familia era también el sacerdote. Esaú despreció su primogenitura. No quería ser un sacerdote. El vendió su primogenitura por un potaje. Más tarde, el libro de Hebreos describiera a Esaú como "profano" o "irreligioso" pordque vendió su primogenitura "por una sola comida". (Hebreos 12:16) Job dijo ena vez que guardó las palabras de Dios más que su comida. (Job 23:12) Desgraciadamente, Esaú no era como Job.
La segunda historia famosa recuenta cómo Jacob obtuvo la bendición de su hermano. Su padrde, Isaac, estaba por morir. Esaú era su hijo favorito. Isaac mandó a Esaú al campo a cazar venado para luego prepararle la carne sabrosa, que le bustaba. Después de comer esta comida, Isaac prometió darle a Esaú su bendición patriarcal.
No obstante, Rebeca alcanzó a escuchar estda conversación. Jacob era su hijo favorito, e ella quería que él recibiera la bendición. Siendo que Isaac era ciego, ellos conspiraron para engañarle. Prepararon dabritos para que tuvieran sabor de carne de venado. Jacob se vistió de la ropa de su hermano, y puso las pieles de los cabritos en las manos y la parte de su cuello donde no tenía vello. Isaac comió esta comida sabrosa, y dio su bendición a Jacob. Isaac había sido engañado. Pensaba que estaba bendeciendo a Esaú, pero en realidad dio la bendición de Jacob.
La "primogenitura" hizo de Jacob un líder espiritdual. La "bendición" le hizo rico. La bendición de Isaac le prometió a él: "Dios te dé del rocío del cielo y de lo más preciado de la tierra: trigo y vino en abundancia. Que los pueblos te sirvan, y las naciones se postren ante ti. Sé señor de tus hermanos, y póstrense ante ti los hijos de tu madre. Sean malditos los que te maldigan, y benditos los que te bendigan.": (Génesis 27:28-29)
En la lección que sigue, aprenderemos cómo el nombre de Jacob fue cambiado a "Israel". Veremos cómo Dios ayudó a Jacob el engañador, para llegara ser Israel, el Príncipe de Dios.
Sin embargo, por favor, nota Ud. la diferencia básica entre Esaú y Jacob. Esaú puso su mirada en la cosas mundales. Despreció su primogenitura, y la vendió por un potaje. No obstante, quería la bendición y la perseguí diligentemente con lágrimas. No quería estar metida en la religión, pero, sí, quería ser rica. La Biblia dice que Esaú era "astuto". Su habilidad, sin embargo, no lo ayudó en triunfar sobre Jacob. No hay substituto por la bendición de Dios.
Mientras Esaú era astuto, la Biblia dic eque Jacob era "quieto". Esta palabra significa "sosegado" o "pacifico". Mientras Esaú puso la mirada en cosas de la tierra, Jacob tenía interés en cosas espirituales. Él realmente guería la primogenitura que Esaú había despreciado. Jacob era un pecador. No debemos pasar por alto sus mentiras y engaños. Sin embargo, el foco y la dirección de su vida son un buen ejemplo para todos.
Los dos, Esaú y Jacob, murieron ya hace más de 2,000 años atrás. Cuales quiera tesoros terrenales que tuvieran ya hace mucho tiempo han desaparecido. Jesús nos enseña que no debemos preocuparnos tdanto por los teroros de la teirra. La polilla y el orín los corrompen, y ladrones los minan y hurtan.
¡Qué Dios nos ayude para que seamos más como Jacob que Esaú!
Jacob, duepués de recibir la primogenitura de su hermano, y después de haberle quitado su bendición, tenía miedo que Esaú lo matara. Por eso, consultó con sus padres, y se dio la fuga a Padan-aram. En ese lugar, viviría con la familia de su madre.
Este cambio de morada efectuaría varias cosas. Primero, evitaría que Esaú lo matara a Jacob. Segundo, permitería a Jacob a encontrar y casarse con alguien que adoraba al único Dios verdadero. Finalmente, sería una experiencia para enseñarle a Jacob qué repugnante puede ser el engañar.
Cuando Jacob salió de la Tierra Prometida, acampó en un lugar llamado Luz. Aquí, tuvo un experiencia tan espiritual que renombró el lugar Bet-el que significa "Casa de Dios". Mientras Jacob dormía, vio una escalera que llegaba al cielo desde la tierra. Los ángeles de Dios ascendían y descendían esta escalera. Entonces Dios renovó la promesa que El había hecho a Abraham e Isaac. Él hizo recordar a Jacob que en su simiente, todas las familias de la tierran serían bendecidas.
Esta promesa maravillosa involucraba, pues, el regresar a la Tierra Prometida. En algún momento del futuro, Jacob tendría que afrontar sus temores. Nunca sería el líder espiritual que Dios quiso que fuera hasta que regresara a la Palestina y afrontara a Esaú. Alguien ha dicho que los ríos no so derechos porque toman la ruta más fácil en derredor de obstáculos. Personas puedan llegar a ser desviadas en la misma manera por tomar la ruta más fácil cuando haya obstáculos.
Cuando Jacob llegó a Padan-aram, encontró a Raquel, la hija de Labán, hermano de su madre. Las Escrituras dicen que "Jacob besó a Raquel, y alzó su voz y lloró. (Génesis 29:11) Él estaba muy enamorado, y quería casarse con ella. Debido a que no tenía dinero, se acordaron que Jacob trabajara siete años para pagar por su novia. La Biblia dice que "le parecieron como pocos días, porque la amabá."
Pero, su casamiento fue un desastre. Jacob fue en víctimaa de un truco tremendo. Labán había prometido darle Raquel para esposa, pero en vez de ella, le dio lea. Lea fue la hermana mayor de Raquel. Raquel era hermosa, pero Lea tenía "ojos delicados". Jacob no realizó que había sido engañado hasta la mañana. Estaba furioso. Preguntó, "¿Qué es esto que me has hecho?" "¿No te he servido por Raquel?"
No obstante, Labán dijo que fue el costumbre en su patría que se da la hija mayor en casamiento primero. Si Jacob trabajara otros siete años, le daría la esposa que quería. Jacob aprendía que ser engañador no era una manera admirable de vivir. Sin duda, se acordaba como él había engañado a su padre y hermano.
Recuérdese, la madre de Jacob, Rebeca, era la hermana de Labán. Ella y su hermano eran engañadores. Rebeca había conspirada con Jacob para engañar a su propio esposo y estafar a su propio hijo. Labán conspiró para engañar y estafar a Jacob.
Jacob vivía en Padan-aram por muchos años. Durante todo este tiempo tuvo que contender con las mentiras y la decepción de Labán.
Labán cambió su salario diez veces e hizo todo que pudo para engañarle a Jacob. Jacob estaba aprendiendo cuán malo era ser un engañador. También, estaba aprendiendo que la verdad de dios era más potente que la decepción de Labán. Labán se empobrecía y Jacob se enriquecía. Las bendiciones de Dios hicieron la diferencia. Dios dio a Jacob sueños y visiones que le habilitó para triumfar sobre su suegro perverso. (Génesis 31:6-13) Jacob se dio cuenta que sin la ayuda de Dios, Labán lo hubiera despachado con las manos vacías. (Génesis 31:42) En cambio, Dios le hizo de Jacob un hombre rico.
No obstante, las riquezas de Jacob llegaron a ser un problema. La familia de Labán tenía celos de la riquezas de Jacob. Por eso, Dios le dijo a Jacob que regrese a la tierra de sus padres. Fue un viage largo y sin duda, Jacob temía el hacerlo. Temía que todavía Esaú sería enojado. Sin embargo, Jacob inició el viaje. Estaba desarro llándose su carácter.
Cuando se acercaban al río Jordán, los ángeles de Dios les encontraron. Da consuelo acordarse que los ángeles son ministros de Dios. Dios no manda ángeles para ayudarnos hacer su voluntad.
Entonces Jacob fue avisado que Esaú venía al encuentro con cuatrocientos hombres. Jacob tenía pánico. Temía que Esaú iba a matarle a él y a su familia. Dividió su familia para que algunos pudieran escapar si fueran atacados. Entonces despachó sus siervos con regalos lujosos para Esaú.
Por fin, Jacob fue dejado solo. Su mente fue llena de muchos recuerdos. De repente, un hombre apareció y empezaron a pelear. Fue una batalla feroz. El hombre le torció la pierna y se desencajó la cadera. Sin embargo, Jacob no se rindió.
"Déjame" clamaba el hombre. Jacob le respondió, "No te dejaré, si no me bendices".
"¿Cual es tu nombre?" preguntó el hombre.
"Jacob" fue la respuesta.
Entonces el dijo: "No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido".
Jacob nunca fue el mismo. Ahora cojeaba. Hubo otros cambios en su vida, también. Esto fue el punto decisivo en su vida. Temprano en su vida, hab[ia usado el poder de decepción. Ahora había aprendido tener poder con Dios y los hombres. Ahora había aprendido que Dios es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos.
El día siguiente, el nuevo Jacob, Israel, enfrontó a su hermano sin miedo. Se inclinó a tierra delante de Esaú sin hacer ningún esfuerzo para defendarse.
Esaú, con gran sorpresa a Jacob, no estaba enojado en absoluto. Lof temores de Jacob eran una distorción de la realidad. Jacaob y Esaú se abrazaron y lloraron. La fe de Israel logró mucho más que los temores de Jacob. Fe es ña certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
La transformación de la vida de Jacob es una ilustración hermosa de la salvación. Cuando Ud. cree que Jesús es el Cristo, y lo recibe como su Salvador personal, Ud. también, tendrá poder con Dios y los hombres.
He aquí una promesa de Dios para Ud. "Al que venza, yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nunca jamás saldrá fuera. Y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios--la nueva Jerusalén que desciende del cielo, enviada por mi Dios-- y mi nombre nuevo." (Apocalipsis 3:12)
Cuando los hermanos de José vieron que su padre lo amaba más a Jose que a ellos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.
La Biblia enseña qeue José soñó un sueño e sus hermanos llegaron a aborrecerle más todavía. De hecho, José tuvo dos sueños. El primer sueño tuvo que ver con el atar de manojos en medio del campo. En este sueño, los manojos de sus hermanos se inclinaron al manojo de José. El segundo sueño también indicó que algún día los hermanos de José se inclinarían delante de él. Estda vez, el sol, la luna, y 11 estrellas se inclinaron delante de José.
Los hermanos de José estaban tan enojados que se decidieron matarle. No obstante, al último momento, cambiaron su pensar y lo vendió como esclavo por veinte piezas de plata. Entonces, tomaron la túnica de diversos colores de José, y la tiñeron con la sangre de un cabrito. Dieron la túnica a su padre y le engañaron diciéndole que su hijo amado, José, había sido matado por una mala bestia.
Mientras, José fue llevado a Egipto y llegó a ser el esclavo de un hombre rico que se llamaba Potifar. El señor estaba con José, y pronto su amo lo hizo mayordomo de su casa. Con todo, la esposa de Potifar amaba a José y trató de seducirle. Día tras día puso sus ojos en José y decía, "Duerme conmigo". Por fin, ella lo asió por la ropa y dijo otra vez, "Duerme conmigo". No obstante, José no pecaría contra Dios. Salió de la casa dejando su ropa en las manos de ella.
La esposa de Potifar estaba tan enojada que acusó a José de tratar de violarla. Ella prensentó a su esposo la ropa de José como constancia de su crimen. Aunque José no había hecho nada malo, fue echado en lo cárcel.
Por todo, el Señor estaba con José, qún en la cárcel. El Señor hizo prosperar todo lo que hacía José. El jefe de la cárcel confía en él, y lo encargó a él, el cuidado de todos los presos.
Una noche dos presos tuvieron sueños poco comunes. Dios dio a José la sabiduría para intopretar sueños. Los sueños indicaron que un hombre sería ahorcado, y el otro sería restituido como copero de Faraón. Siendo que José era inocente, pidió al copero que se acordaría de él ante Faraón, pero el copero se olvidó.
Dos años después, Faraón tuvo algunos sueños poco comúnes. Su primer sueño era de siete vacas gordas que fueron devoradas por siete vacas flacas. Entonces tuvo otro sueño de siete espigas, llenas y hermosas que fueron devoradas por siete espigas menudas.
Estos sueños causaron que el copero se acordaría de José. Rápidamente, José fue traido del calabozo. Se afeitó, y cambió su ropa. Entonces Dios dio a José la interpretación de estos sueños.
Ambos sueños tenían el mismo significado. Habría siete años de gran abundancia seguidos por siete años de hambre. José sugerió que Faraón nombraría a uno quien fue prudente y sabio para juntar alimentos y para preparar por el tiempo de escasez. El plan de José era tan lógico y sabio que Faraón lo designó a él mismo para encargarse del asunto.
En solo un día, José se fue de la pobreza a la riqueza. De un preso llegó a estar en una posición de poder. Sólo el Faraón erea más importante y poderoso que José.
Después de siete años de abundancia, llegó el hambre, como José había predijo. En esta ocasión, los hermanos de José llegaron a Egipto para comprar trigo. José reconoció a sus hermanos, pero ellos no le reconocieron a él. Entonces, José se decidió a ver si sus hermanos se hubieran arrepentido de corazón de la maldad que le habían echo a él.
Esta es una parte muy hermosa de la historia, y espero que algún día Ud. la leería directamente de la Biblia. José rehusó darles a sus hermanos más grano hasta que trajeran a Benjamín, su hermano menor, a Egipto junto con ellos.
La esposa favorita de Jacob, Raquel, solo tuvo dos hijos, José y Benjamin. Los hermanos de José lo habían vendido a él como esclavo y ahora él quería ver si ellos hicieran lo mismo con Benjamin.
Cuando sus hermanos vinieron a comprar grano, José mandó esconder su copa de plata en el costal de Benjamín. Entonces acusó a Benjamín de haber robado la copa, y se decidió a castigarle haciéndole de él un esclavo. Los otros hermanos pudieran salir libras, solo Benjamín llegaría a ser un esclavo.
Pero, los hermanos de José se hubieron cambiado. Se arrepintieron de lo que habían hecho a José y no querían que Benjamín llegara a ser un esclavo. Judá aún se ofreció como esclavo en lugar de Benjamín.
De veras, es una historia hermosa. José se reveló a sus hermanos. Él abrazó a todos ellos y les animó a amarse los unos a los otros. Su padre anciano, quien pensaba que José había muerto, fue traido a Egipto y le dieron cuidado durante los años restantes de la esasez.
Hubieron setentiseis miembros de la familia quienes se fueron a Egipto durante los días de José. Este drupo pequeño de personas se aumentó a un pueblo de varios millones de personas antes de salir de Egipto.
Hay muchos lecciones que podríamos aprender de la historia de José. Una lección es que Dios tuvo un plan para la vida de José. Cada dificultad que José tuvo que enfrentar, lo ayudó a él a desarrollar el valor para ser un gran líder.
¡Dios tiene un plan para la vida de Ud. también! Los dolores y los problemas que Ud. enfrenta hoy día, podrían ser la manera en que Dios esté ayudándole a tener valor. ¡Recuérdese! "Y sabemos que Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que le aman, esto es, a los que son llamados conforme a su propósito." (Romanos 8:28)
Cuando Adán y Eva pecaron en el Huerto de Edén, Dios prometió que la simiente de la mujer heriría la cabeza de la serpiente. Esta profecía tuvo que ver con Jesús. Esta profecía significó que Jesús destruiría al diablo. Este fue buenas noticias para Adán y Eva.
Esta promesa maravillosa fue renovada a Abraham. Dios le prometió que sus hijos llegarían a ser un pueblo grande, y que en su "simiente" todas las familias de la tierra serían bendecidas. Jesús era el niño o "simiente" que Dios prometió a Abraham.
Las mismas promesas fueron repetidas a Isaac, y a Jacob, cuyo numbre fue cambiado a Israel. Cuando estudiamos acerca de cualquier familia, sino estudiamos acerca de la familia de Jesús.
El h hombre Israel vivía en una época cuando era común tener más que una esposa. Israel tenía cuatro esposas y doce hijos. He aquí una lista de sus esposas y sus hijos:
Lea era la madre deRubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón.
Raquel era la madre de José y Benjamín.
Bilha era la madre de Dan y Neftalí.
Zilpa era la madre de Gad y Aser.
Dios prometió a Israel que algún día sus hijos llegarían a ser un pueblo grande. Esta promesa se cumplió. En varios cientos de años, esta familia con 12 hijos, llegó a ser millones de personas. La familia de hijo llegó a ser una tribu, y lost doce tribus de Israel componía una nación.
Dios hablo por medio de estos patriarcas en una manera especial. Cuando Israel ya estaba viejo y muriendo, profetizó qué pasara con sus hijos. Estas profecías se encoentran en Génesis 49. Todas estas profecías se cumplieron.
REUBEN era su primogénito. Israel sabía que nunca sería un líder. Dio dos razones: Primero, no fue estable, como el agua herviente. Segundo, porque deshonró a la esposa de su padre. Génesis 35:22 explica que Rub[en tuvo relaciones sexuales con Bilha.
SIMEON Y LEVÍ era conocidos por su crueldad. Cuando un príncipe heveo violó a su hermana, ellos se decidieron a vengarse. Engañaron a los hombres de la familia y luego los mataron. También, mutilaron sus animales. Israel sabía que su naturaleza violenta de ellos, sería motivo de que sus descendientes estarían perpétuamente dividos y despersados. Es importante recordar que los sacerdotes judíos vinieron de la tribu de Leví. Una función mayor del sacerdote judío era matar a los animales de sacrificio. Los sacerdotes judios no eran conocidos por ser misericordiosos. Jesús no era un sacerdote judío. No vino de la tribu de Leví. Jesús era un sacerdote del orden de Melquisedec. Jesús es un sacerdote fiel y misericordioso.
JUDÁ era como el cachorro de un león. Israel sabía que los hijos de Judá llegaría a ser una tribu fuerte. El dijo, "El cetro no será quitado de Judá, ni la vara de autoridad de entre sus pies, hasta que venga Siloh; y le obedecerán los pueblos." (Génesis 49:10) Esta profecía significaba que Jesús naciería de la tribu de Judá. La palabra "Judá" significa "adoración".
ZABULÓN iba a movar por el mar. Su herencia sería un puerto para barcos. Cuando los hijos de Israel ocuparon la tierra prometida, Zabulón se quedó en la costda del mar Mediterráneo.
ISACAR sería como un asno fuerte que recuesta entre dos apriscos. Sus descendientes eran peones.
DAN juzgaría a su pueblo. Su nombre significa "juicio". Él era el hijo mayor de Bilha, la criada de Raquel. Esta tribu no subió al poder por medios convencionales sino por subterfugio. Sería como una víbora pícando al talón de un caballo y causando el hinete caer del caballo. Sansón es un buen ejemplo de esto. Aprenderemos de él más tarde. El vino de la tribu de Dan, y fue usado por Dios para vencer a los filisteos.
GAD sería como una tribu guerrera. Su nombre significa "tropa". Al principio, aparecerían estar vencidos, pero últimamente triunfarían. Esto literalmente sucedió muchos años después cuando esta tribu hacía la guerra a Amnón y Moab.
ASER llegaría a ser rico. No solo tenían pan, sino "gordura" y "el dará deleites al rey".
NEFTALÍ sería como una cierva suelta. Su nombre significa "lucha".
JOSÉ sería fructífero como un árbol verde. Aprenderemos más de José en un otra lección. El fue traicionado por sus hermanos pero sali[o vencedor sobre sus problemas como un soldado quien derrota a los arqueros que le persiguen. Israel profetizó que su fuerza vendría de Dios.
BENJAMÍN era su hijo amado con su esposa favorita. No ostante, Israel predijo por inspiración que el sería un devorador como un lobo. La tribu de Benjamín sería tan cuel que aún sus propios hermanos emprenderían una guerra en su contra. (Véase Jueces 20)
Note Ud. la manera en que las profecías de Israel empleaban varios animales para representar a sus hijos. Judá sería un cachorro de león. Isacar sería como un asno recuesta entre dos apriscos. Dan sería como una víbora picando al talón de un caballo. Neftalí sería como una cierva suelta, y Benjamín sería un devorador como un lobo.
Como ya hemos dicho, hay muchas lecciones que podríamos aprender de los hijos de Israel. Una lección puede ser que cuidemos mejor a nuestros propios hijos. Nuestros hijos y nietos tienen gran potencial para hacer bien o mal. Que pasemos tiempo con nuestros hijos hoy día, y que los ayudemos a serguir a Jesús.
En la última lección aprendimos que los hijos de Israel se mudaron a Egipto para escapar de una escasez de elementos tremenda. José, uno de los hijos de Israel, era un gran líder en Egipto. Mientras José vivía, los hijos de Israel estaban respetados y tratados con bondad.
No obstante, cuando José murió, su pueblo llegó a ser víctimas de discriminación. De hecho, llegaron a ser esclavos. Es interesante notar que todas las naciones que han esclavizado a otros, had llegado a tener miedo de ellos. Así que, los eqipcios llegaron a temer a los hijos de Israel, que también se llaman hebreos. Temían que los hijos de los hebreos salieran de la niñez y formaron un ejército revolucionario. Por tanto, se decidieron matar a todos los niños recién nacidos.
Aproximadamente en estos días, Moisés nació. Sus padres no tenían miedo del mandamiento del rey, y escondieron al niño Moisés por tres meses. Cuando ya no había seguridad en tenerlo en la casa, concibieron un plan audaz. Hicieron una arquilla de juncos y la pusieron con el niñito Moisés adentro, en el río. Su hermana, María, mir[o de lejos para ver lo que le acontecería.
Lo pusieron a Moisés en el río donde la hija del Faraón venía para bañarse. Cuandovio al niñito, se decidió a adoptarlo y criarlo como su pripio hijo. María se fue a la Princesa y le preguntó si quería una nodriza que le creara al niño. En esta manera, pues, la mamá de Moisés recibió pago por criar a su propio niño. Moisés fue criado como el hijo de la hija de Faraón. Así que, tuvo la oportunidad de ser capacitado en toda la sabiduría y los conocimientos de los egipcios. También tenía contacto con su mamá, y ella podía enseñarle acerca del único Dios verdadero.
Cuando Moisés llegó a ser un hombre, vio a un egipcio que golpeaba a uno de sus hermanos hebreos. Moisés mató al egipcio, porque pensó que sus hermanos entendieran que Dios lo estdaba llamando para ser su libertador. No entendieron. Moisés pensaba que él llegaría a ser un líder revolucionario, pero fue un fracaso. Había matado a un egipcio y tuvo que huirse del país para evitar que etuviera encarcelado.
Durante los 40 años siguientes, Moisés vivía en la tierra de Madián. Moisés no hizo nada de importancia durante este entero período de tiempo, sin embargo éstos no eran años desperdiciados. Eran muy importantes. Alguien ha observado que Dios cria cosas de la nada. Así que, cuando Dios quería hacerle de Moisés un gran líder, lo redujo a la nada.
La Biblia enseña que los pastores eran una abominación a los egipcios. (Génesis 46:34) Por eso, Dios hizo de Moisés un pastor. Moisés, que había sido un príncipe poderoso y bien educado en Egipto, pasó cuarenta años como pastor. Moisés había sido una vez poderoso en palabras y hechos en Egipto, )Hechos 7:22) Ahora no era nada. Aún se había olvidado de hablar con facilidad el idioma egipcio.
Entonces, en aquel momento Dios llamó a Moisés. Dios le habló de una zarza ardiente. Le dijo que guitara su calzado, porque el lugar en que el estdaba, era tierra santa. Cuando nos vamos a trabajar, nos ponemos los zapatos. Ahora, Dios iba a trabajar en la vida de Moisés.
Dios iba a liberar Su pueblo de la esclavitud egipcia, y se decidió trabajar por medio de Moisés para cumplir la tarea. Nuevamente, es importante recordar que el éxito de Moisés era el resultado directo del poder de Dios.
Por supuesto, el Faraón de Egipto no quería libertar sus esclavos. Tuvo que ser obligado a libertarlos. Dios dio a Moisés el poder de hacer diez gan milagros. Cada milagro trajo desastre sobre los egipcios. Estos milagros se llaman las Diez Plagas.
La última plaga era la de la muerte. Moisés advirtió al Faraón que sí no libertara el pueblo de Dios, el primogénito de todos los hombres y bestias muriera. Dios dijo a Su pueblo cómo evitar estda plaga. En un día especial, matarían a un cordero, y pondrían su sangre en los dos postes de la puerta de sus casas. Cuando el Señor viera estda sangre, El "pasará por encima" de esta casa. El pueblo hebrdeo, hasta hoy día, celebra este gran acontecimiento por observar la "Pascua de Jehová".
Moisés era un hombre importante, pero sólo era importante pordque Dios lo usó. Dios lo inspiró a escribir los primeros cinco libros de la Biblia. Dios le dio la habilidad de libertar a los hijos de Israel. Recuérdese que Moisés era uno de los hijos de Israel, también. Esa era su familia y sus amigos. Esta histgoria se encuentra en el libro de Éxodo. Espero que algún día Ud. lea la historia entera directamente de la Biblia.
Por favor tome Ud. algunos momentos para pensar en su propia familia y sus amigos. Quizás ellos, también, necesiten la liberación. Sabemos que Dios no quiero que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Quizás Dios trabaje por medio de Ud., como lo hizo por medio de Moisés.
Que empecemos la historia en la tierra de Egipto. El pueblo hebreo había vivido allá por cuatrocientos años. Durante esta época, las familias de los doce hijos de Israel habían llegado a ser una nación grande. La Biblia dice que llenaron la tierra. Cuando un nuevo rey que no conocía a Jacob llegó a reinar, esclavizó a los hebreos. Tenía tanto miedo de ellos que decidió a matar a todos sus niñitos.
Recuérdese, en esos días, Moisés nació. Dios llamó a Moisés que libertara a los hebreos de la esclavitud. Dios dio a Moisés el poder para obrar milagros y traer plagas sobre la tierra de Egipto. Fue por esos milagros que el pueblo de Dios fue libertado.
No obstante, mientras los hebreos salían de Egipto, el Faraón cambió su pensar. Despachó su ejército para capturar sus esclavos y hacerles regresar. Pero, Dios protectó a su pueblo con otro gran milagro. Partió el Mar Rojo para que los hijos de Israel pudieran caminar al otro lado sobre tierra seca. La Biblia enseña que había una pared de agua en ambos lados de ellos. Todos los hebreos pasaron al otro lado con todo seguridad, pero cuando los egipcios trataron de seguirles, Dios dejó regresar las aguas del mar, y todos ellos se ahogaron.
Moisés estaba tan alegre que cantó un cántico de victoria. El cántico comienza: "Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este cántico a Jehovah, diciendo: "¡Cantaré a Jehovah, pues se ha enaltecido grandemente! ¡Ha arrojado al mar caballos y jinetes! Jehovah es mi fortaleza y mi canción; él ha sido mi salvación. ¡Este es mi Dios! Yo le alabaré. ¡El Dios de mi padre! A él ensalzaré." (Éxodo 15:1-2)
Moisés dio la gloria a Gios por su salvación y liberación, y así nosotros deberíamos hacer lo mismo.
Muchos años después el apóstol Pablo se acordara de esta historia y notara que así es la vida cristiana. Estábamos esclavos del pecado, y Dios nos libertó en la misma manera que lo hizo con los hebreos. Su tránsito por el Mar Rojo era como nuestro bautismo. Su peregrinaje por el desierto en camino a la Tierra Prometida es semejante a nuestro peregrinaje al cielo.
Escucha cuidadosamente estas palabras de 1 Corintios 10:1-6: "No quiero que ignoréis, hermanos, que todos nuestros padres estuvieron bajo la nube, y que todos atravesaron el mar. Todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar. Todos comieron la misma comida espiritual. Todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo. Sin embargo, Dios no se agradó de la mayoría de ellos; pues quedaron postrados en el desierto. Estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no seamos codiciosos de cosas malas, como ellos codiciaron.
La distancia de Egipto a la Tierra Prometida es corta, pero el peregrinaje demoró cuarenta años. La razón por el peregrinaje tan large era su incredulidad. Había mucha gente perversa viviendo en la Tierra Prometida, y Dios quería que fuera expulsada por los hebreos. Esta gente adoraba a ídolos y aún hizo sacrificios humanos de sus propios hijos. Pero los hebreos tenían miedo de esta gente porque eran gigantes. Doce hombres salieron para reconocer la tierra, y diez tdenían miedo de reclamar la tierra que Dios les había prometido. Dijeron que se sentían como langostas al lado de esos gigantes. La gente creyó ese informe perverso y se desanimó. Se decidió no obedecer a Dios.
Entonces Dios se enojó mucho. Se decidió no dejar a esa gente incrédulo y desobediente heredar la tierra que Él había prometido a Abraham, Isaac y Jacob. Siendo que los espías pasaron cuarenta días reconociendo la tierra, Dios se decidió hacerles, los hijos de Israel, peregrinar cuarenta años en el disierto. Por cada día de incredulidad, sufrieron un años de peregrinar.
Habían sólo dos espías que creían a Dios y querían obedecerle. Eran Caleb y Josué. Estos hombres llegaron a ser héroes por su fe. Dios cuidó sus vidas y tuvieron el privilegio de heredar la tierra que Dios había prometido. La nación de gente incrédula pereció en el desierto.
El desierto de Sinaí tenía muh poca agua y pocos alimentos. Había más de dos millones de habitantes en la nación y además, ellos tenían rebaños y manadas. Dios tuvo que ayudarles. Cada día El hizo caer a la tierra maná. Maná era semejante a una semilla pequeña. Cada día allos recogieron suficiente para cada persona y la molieron para hacer panes. También, Dios los ayudó a conseguir agua. La ropa no se envejeció ni se gastaron los zapatos.
A pesar de todo que Dios hizo por Su pueblo, no lo apreciaron. Estda es una de las razones principales que murieron en el desierto.
Esta historia hermosa se encuentra en el libro de Éxodo y el libro de Números. Espero que algún día Ud. puede leerla directamente de su propia Biblia.
Los cristianos de hoy día somos semejantes a los hebreos en el desierto. Somos semejantes a foresteros a peregrinos en camino a la Tierra Prometida. El diablo tratará de desanimarnos, pero n o se rinda, y no abandone la carrera. Algún día entraremos en nuestro reposo, lo mismo que ellos entraron en su reposo.
He aquí los Diez Mandamientos:
1. No tendrás dioses ajenos delante de mí.
2. No te harás imagen ni ninguna semejanza.
3. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano.
4. Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
5. Honra a tu padre y a tu madre.
6. No matarás.
7. No cometerás adulterio.
8. No hurtarás.
9. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
10. No codiciarás.
Los Diez Mandamientos se encuentran en dos lugares distintos en la biblia. (Éxodo 20 y Deuteronomio 5) Espero que algún día Ud. Lea estos mandamientos directamente de la Biblia.
Los Diez Mandamientos fueron escritos en tablas de piedra. Esa ley era fría, rígida, e inflexible. No tenía misericordia. Los que violaron la Ley estuvieron sentenciados a muerte. Por ejemplo, un hombre fue hallado recogiendo leña en el día de reposo. Esto fue una violación del cuarto mandamiento de acordarse del día de reposo para santificarlo. Este hombre fue apedreado a muerte por violar la Ley de Dios. (Números 15:32-36)
La Ley que condenó a ese hombre, también condena a nosotros. Nosotros, también, hemos violado la Ley de Dios.
Dios es un Dios de amor y nos dio Su Ley con un objetivo especial. No quería condenarnos, sino quería salvarnos. Nos dio la Ley para mostrar que necesitamos un Salvador. La Ley nos hace volver a Cristo para que seamos justifados por fe.
Juan, el apóstol de Cristo, contó un historia hermosa que ilustra esta misma verdad. Es la h istoria de una mujer pecaminosa quien fue traida a Jesús. Él escribió: "Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: --Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el mismo acto de adulterio. Ahora bien, en la ley Moisés nos mandó apedrear a las tales. Tú, pues, ¿qué dices? Esto decían para probarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en la tierra con el dedo. Pero como insistieron en preguntarle, se enderezó y les dijo: --El de vosotros que esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. Al inclinarse hacia abajo otra vez, escribía en tierra. Pero cuando lo oyeron, salían uno por uno, comenzando por los más viejos. Sólo quedaron Jesús y la mujer, que estaba en medio. Entonces Jesús se enderezó y le preguntó: --Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado? Y ella dijo: --Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: --Ni yo te condeno. Vete y desde ahora no peques más." (Juan 8:3-11)
Esta historia ilustra la verdadera esencia del Evangelio cristiano. La ley no fue dada para salvar, sino fue dada para mostdrar nuestra necesidad de un Salvador. Rue dada para traernos a Jesús para que seamos salvos. La ley fue dada para comprobar que todos pecaron, y estan destituidos de la gloria de Dios. Cuando entendemos nuestra propia perversidad, entonces estamos prontos a volvernos a Cristo para ser salvos. La Ley comprueba que merecemos la muerte. Jesús nos da la oportunidad de escoger la vida.
Jesús es un gran Salvador. Él está lleno de misericordia y compasión. Él está pronto a perdonar completamente a todos los que a Él vengan por fe. Él no sólo perdona nuestros pecados, sino pone el Espíritu Santo en nuestros corazones para ayudarnos a vivir la vida cristiana.
La Ley trataba de controlar el comportamiento del hombre por exigencias exteriores. Esto no dio buen resultados. Conversión controla nuestro comportamiento por cambiarnos de adentro. No debemos ser "conformados", sino "transformados".
La palabra bíblica por "transormación" es "metamorfosis". Esto es lo que pasa cuando una oruga llega a ser una mariposa. Igualmente, esto es lo que pasa con un persona pecaminosa que nace de nuevo.
Cuando nacemos de nuevo, Dios nos da una nueva naturaleza. Aún, tenemos problemas y dificultades, pero duestra vueva naturaleza nos ayuda ganar la victoria.
El profeta Ezequiel predijo: "Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. Quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Pondré mi Espíritu dentro de vosotros y haré que andéis según mis leyes, que guardéis mis decretos y que los pongáis por obra." (Ezequiel 36:26-27)
Jeremías predijo que Dios dará Su Ley en su mente, y la escribirá en su corazón: " Porque éste será el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehovah: Pondré mi ley en su interior y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Ya nadie enseñará a su prójimo, ni nadie a su hermano, diciendo: 'Conoce a Jehovah.' Pues todos ellos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehovah. Porque yo perdonaré su iniquidad y no me acordaré más de su pecado." (Jeremías 31:33-34)
Jesús hizo la misma promesa maravillosa a sus Discípulos. Dijo que no los abandonara o los dejara como huérfanos. Él los prometió mandar Su Espíritu a sus corazones y a ayudarles en vivir la vida cirstiana.
Jesús da la misma promesa a todos. Todos nosotros hemos quebrantado todas las leyes de Dios. Todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios: "porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús." ( Romanos 3:23-24)
¡Jesús quiere ser su Salvador! ¡Por favor, invítele que venga a su corazón hoy día!
El hombre había estado construyendo altares y adorando a Dios desde los días de Adán y Eva. Pero, todos estos altares se quedaron inmóviles. El hombre tuvo que irse a estos altares para adorar. La construcción del Tabernáculo representaba un nuevo concepto en la adoración. Ahora, por primera vez, el hombre tenía un altar movible. Ahora, el hombrde podía adorar en todas partes.
El primer lugar en la Biblia donde se menciona el Tabernáculo se encuentra en Éxodo 25. La razón dada por construir el Tabernáculo era para que Dios pudiera morar en medio de Su pueblo. La primera cosa que construir para el Tabernáculo era el arca del pacto. Esto representaba la misma presencia de Dios.
El arca era un cajón de madera cubierto de oro. Tenía 2 1/2 codos de largo y 1 1/2 codos de ancho y 1 1/2 codos de altura. Hab[ia un anillo de oro en cada esquina. Varas de madera cubiertas de oro estuvieron metidas por estos anillos. Fue prohibido tocar el arca; tuvo que ser llevado por estas varas.
Recuérdese que Dios hizo un pacto con Moisés en el Monte Sinaí. Este pacto era los Diez Mandamientos. Dios escribió estos mandamientos en dos tablas de piedras. Los Diez Mandamientos estaban en ese cajón y por eso se llamaba el "Arca del Pacto".
Encima del arca estuvo una tabla de oro que se llamaba el "propiciatorio". Encima del propiciatorio había dos criaturas angélicas llamadas "querubines". Estuvieron frente a frente con sus alas extendidas, cubriendo el propiciatorio. Dios prometió comunicarse con Su pueblo de sobre el propiciatorio y de entre los dos querubines. (Éxodo 25:22) Jesús es nuestro propiciatorio. Él es semejante a una cubierta para todos los creyentes verdaderos. Cuando Dios nos mira desde los cielos, no ve nuestro pecado, sino ve a Jesús.
El Tabernáculo tenía dos compartamientos, detrás de dos velos. Uno se llamaba el "Lugar Santo" y el otro el "Lugar Santísimo". El arca se guardaba en el Lugar Santisimo. Solo se pudo acercarlo un día cad año. Ese día se llamaba el "Día de Expiación". Solo un hombre pudo acercarlo, el Sumo Sacerdote. Jesús es como nuestro gran Sumo Sacerdote. El no ministra delante de Dios sólo un día al año, sino como nuestro Sacerdote Eterno, Él está constantemente en la presencia de Dios. (Hebreos 7:23-25)
El Lugar Santo estaba asequible a todos los sacerdotes. Era dos vecesd más grande que el Lugar Santísimo y tenía tres muebles: la mea y los panes de la proposición el candelabro, y un incensario de oro. Cada uno de estos podría enseñarnos cosas importantes en relación al cristianismo. El pan de la proposición es semejante a la Cena del Señor. Fue cambiado cada sábado y comido por los sacerdotes. El candelabro de siete brazos es semejante a la Biblia. Se quedaba encendido siempre y proveía luz para los sacerdotes de Dios. El incienso del incensario de oro subía a Dios como las oraciones de los santos.
El árca fuera del Tabernáculo se llamaba el atrio. Contenía un altar para el holocausto, y una fuente de lavar. Los sacaerdotes tenían que lavarse las manos y los pies antes de entrar al Tabernáculo. Algunos sugieren que el lavarse en esa fuente corresponde al bautismo cristiano.
Recuérdese que Jacob (o Israel) tenía doce hijos. Las familias de estos doce hijos llegaron a formar las doce tribus de Israel. Cuando viajaron de Egipto a la Tierra Prometida, el Tabernáculo estuvo ubicado en el mismo centro de las doce tribus.
Una nube tapaba el Tabernáculo. Esta nube representaba la presencia de Dios. Cuando Dios quiso que Su pueblo se moviera, la nube fue quitada. Entonces se desarmó el Tabernáculo para que pudiera ser movido. Los sacerdotes, llevando el arca del testimonio se fueron delante. Esto proveía un guía que seguir para el pueblo de Dios.
Esta es una historia maravillosa, y espero que algún día Ud. podría leerla directamente de la Biblia. Como ya hemos dicho, todo aspecto del Tabernáculo, y la adoración del pueblo hebrdeo, tdienen significado para nosotros, los cristianos.
La vida cristiana es mucho más maravillosa que cualquier persona haya soñada. Las Escrituras enseñan que Dios no sólo quiere morar entre nosotros, sino El quiere morar en nuestros corazones. Su nuevo pacto está dentro de nuestros corazones y nuestras mentes. Cuando recibimos a Ajesús en nuestros corazones, nuestdros cuerpos llegan a ser templos del Espíritu Santo. No tdenemos que ir a un cierto lugar para adorar, ni siquiera al Tabernáculo. Podemos adorar a Dios dondequiera que estemos. La adoración verdadera es en espíritu y verdad.
El libro de Apocalipsis de esta invitación hermosa: "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo." (Apocalipsis 3:20) Esta es la invitación que Jesús le da a Ud. ¡Ud. puede invitar a Jesús que entre a su corazón ahora misma!
Varias veces las Escrituras dicen que el pueblo de Dios "andaba" en el desierto. (Véase Josué 14:10; Salmo 107:4; Isaías 16:8, etc.) He aquí algunos hechos bíblicos en cuanto a esa "andanza".
Hay dos opiniones distintas acerca del significado de la Tierra Prometida para el creyente. Aglunos dicen que representa al cielo. El desierto representa nuestra vida, el Río Jordán representa nuestra muerte, y Canaán representa nuestro galardón eterno.
Otros sugieren que la Tierra Prometida, o Canaán, no representa a cielo, porque había mucho combate allí. Sino ellos piensan que Canaán representa nuevas dimensiones de crecimiento espiritual y poder.
Hay verdad en ambas opiniones. Hay un eterno descanso para el creyente, y también un descanso terrenal que viene con la madurez de nuestra fe.
Mientras estudia el andar errante en el desierto de los hijos de Israel, recuérdese que está estudiando sobre su propia vida cristiana.
Pedro nos advierte: "Amados, yo os exhorto como a peregrinos y expatriados, que os abstengáis de las pasiones carnales que combaten contra el alma." (1 Pedro 2:11)
Pablo concurre: "Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, quien no os dejará ser tentados más de lo que podéis soportar, sino que juntamente con la tentación dará la salida, para que la podáis resistir." (1 Corintios 10:12-13)
Balaam, el hijo de Beor, es mencionado sesenta veces en la Biblia. Había sido muerto por más de 1,500 años cuando el Apóstol Pedro escribió de él. Dijo que la gente perversa de su día había: "Abandonando el camino recto, se extraviaron al seguir el camino de Balaam hijo de Beor, quien amó el pago de la injusticia y fue reprendido por su iniquidad. ¡Una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, frenó la locura del profeta!" (2 Pedro 2:15-16)
Esta historia asombrosa se encuentra en Números 22-25. Hay mucho más de la historia que simplemente lo de una bestia que hablaba con voz humana. Espero que algún día Ud. podría leer la historia entera directamente de la Bblia.
Durante el tiempo que Balaam vivía, Egipto fue la nación más poderosa del mundo. Recién los hijos de Israel habían escapado de Egipto. El ejército del Faraón se habían ahogado en el Mar Rojo. Ninguna nación podía enfrentarse con el pueblo de Dios. Balac era el rey de Moab. Él escuchó noticias sobre las victorias del pueblo hebreo y tenía miedo que ellos invalirían a su nación. Se decidió contratar a un adivino para maldecirles. Para eso, los ancianos de Moab mandaron a contratar a Balaam de Mesopotamia. Le prometieron muchas riquezas si él maldijera a los hebreos.
Balaam tuvo un dilema. Quería la paga. Las Escrituras enseñan que él era codicioso y amaba la paga de iniquidad. Sin embargo, al mismo tiempo temía a Jehová. Esta es la historia de la manera en que trataba de burlar la voluntad de Dios. La codicia últimamente llegó a causar su caída.
Dios reveló a Balaam que no debiera irse con esos hombres ni maldecirdles. Los ancianos regresaron a casa. Balac se decidió a mandar a Balaam príncipes que eran más honorables. Ellos prometieron a dar gran honor a Balaam si maldijera a Israel. El Seños reveló a Balaam que pudo irse con esos hombres si ellos lo despertaran con una invitación especial. Balaam no pudo esperar. El estaba tan ansioso ganar el dinero que se levantó temprano y salió hacia Moab sin la invitación especial. Dios no apreció lo que hizo Balaam.
La decisión de Balaam era perversa ante Dios, y el Señof mandó a un ángel para matarle. El se paró delante de Balaam con una espada desenvainada. El asna de Balaam vio al ángel y se desvió para evitarlo. Balaam no vio al ángel y se enojó. Tres veces Balaam azotó al pobre asna. Por fin, Dios abrió la boca del asna y empezó a hablar: "¿Qué te he hecho para que me hayas azotado estas tres veces? Balaam respondió al asna: --¡Porque te burlas de mí! ¡Ojalá tuviera una espada en mi mano! ¡Ahora mismo te mataría! El asna dijo a Balaam: --¿Acaso no soy yo tu asna? Sobre mí has montado desde que me tienes hasta el día de hoy. ¿Acaso acostumbro hacer esto contigo? Y él respondió: --No. Entonces Jehovah abrió los ojos a Balaam, y él vio al ángel de Jehovah de pie en el camino, con su espada desenvainada en su mano. Balaam se inclinó y se postró sobre su rostro, y el ángel de Jehovah le dijo: --¿Por qué has azotado a tu asna estas tres veces? He aquí, yo he salido como adversario, porque tu camino es perverso delante de mí. El asna me ha visto y se ha apartado de mi presencia estas tres veces. Si no se hubiera apartado de mí, yo te habría matado a ti, y a ella habría dejado viva." (Números 22:28-33)
Cuando balaam se paró para pensar, sus ojos fueron abiertos. Vio al ángel. El ángel lo reprendió a Balaam y dijo que su camino era perverso. Su asna, pue, había ssalvado su vida por el momento.
Cuando llegó a Moab, Balaam construyó siete sltares y pidió a Dios que maldijera a Israel. Dios contestó que los bendeciría. Balaam construyó siete altares adicionales en un lugar distinto. La respuesta era la misma. La tercera vez Balaam se fue a un tercer ditio. De cada localidad una parte distinta de la nación hebrea estaba visible. Balaam construyó siete altares más. Aún Dios se decidió a bendecir a Israel.
Balac, el rey, estaba enfurecido. La Biblia nos dice: "Entonces se encendió el furor de Balac contra Balaam, y dando palmadas Balac dijo a Balaam: --¡Yo te he llamado para que maldigas a mis enemigos, y he aquí tú los has colmado de bendiciones estas tres veces! ¡Ahora lárgate a tu lugar! Yo dije que te llenaría de honores, pero he aquí Jehovah te ha privado de honores." (Números 24:10-11)
En este momento, Balaam concibió un plan diabólico. Si Dios no maldijera a Israel, Balaam maquinaría una manera en que Israel se maldeciría a si mismo. La Biblia refire a este plan perverso en el libro de Apocalipsis. Balaam enseño a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificados a los [idolos, y a cometer fornicaci[on. (Apocalipsis 2:14)
Un "tropiezo" es una "trampa". Usamos trampas para capturar a matar a animales. Esta es la misma manera en que Balaam "atrapo" a los hijos de Israel.
Hay tres señuelos que son empleados por los cazadores. Primero, algunos animales puedan ser atrapados por la comida. Siendo que a los ratones les gusta el queso, frecuentemente se lo usa para las trampas de ratones. Segundo, muchos animales están atraídos a muerte por el impulso de reproducirse. Por ejemplo, los coyotes pueden ser atraídos a una trampa por las secreciones glandulares de la hembra. La tercera trampa es la curiosidad. Las pumas pueden ser atraídos a una trampa por un espejo colgado en en árbol. Quizás, haya escuchado el dicho "la curiosidad mató al gato".
Las tres trampas fueron empleados para destruir a Israel, y Balaam enseñó a Balac cómo acerlo.
Recuérdese, el pueblo hebreo comía maná del cielo. Era una semilla pequeña que fue molida y empleada para hacer panes. Era una buena comida, pero era la misma comida todos los días. Los moabitas prepararon nuevos y deliciosos tipos de comida y bebidas e invitaron a los hebreos que participaran en las fiestas.
Los hebreos fueron mandados a no cometer adulterio. No obstante, las mueres moabitas los seducieron y violaron las leyes de Dios.
Sin duda los hebreos tenían curiosidad de cómo vivía este pueblo pagano. Su curdiosidad, su deseo sexual, y su deseo de comer, causaron su caída. Estaban atrapados. La cólera de Dios se incendío en contra de ellos y Él mandó una plaga para castigar a sus hijos descarriados. Veinticuatro mil personas murieron en esta plaga.
Dios no maldijo a este pueblo, sino el pueblo mismo se maldijo.
Las Escrituras ense;an que Balaam [ultimamente fue matado por los soldados de Moisés cuando conquistaron a la Tierra Prometida. (Números 31:8)
El diablo no es tan inteligente como Dios, pero es más hábil que nosotros. El quiere captar nuestras almas y arrastrarnos al infierno. Él ha puesto trampas en todo lugar. La única manera en que podamos ser victoriosos sobre el diablo es quedarnos cerca a Jesús. Cuando damos nuestros corazones a Jesús, llegamos a ser más que vencdedores.
Por favor, ¡abre Ud. su corazón y reciba a Jesús ahora misma!
Moisés era un gran líder. Él trajo el pueblo de Dios fuera de la tierra de Egipto, pero no fue permitido a introducirlos a la tierra de Canaán. Dios dio este gran honor a Josué.
El Señor dijo a Moisés: "--Toma a Josué hijo de Nun, hombre en el cual hay espíritu, y pon tu mano sobre él. Harás que se ponga de pie delante del sacerdote Eleazar y delante de toda la congregación, y le comisionarás en presencia de ellos. Pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca." (Números 27:18-20)
El pueblo hebreo vivía por cuarenta años en el desierto. Durante este tiempo Dios le había proveído. Dios lo dio maná de cielo para comida. Lo dio agua que beber. Lo dio dirección por cada paso del camino. Su ropa no se envejeció y su calzado no se gastó.
La conquistda de la Tierra Prometida sería consumada por el poder de Dios. Recuérdese, esta tierra se llamaba la "Tierra Prometida" porque Dios la había prometida a Abraham, Isaac, y Jacob, y a sus descendientes. Para poder entrar en esta tierra, tuvieron que cruzar el Río Jordán. Era la primavera y el río se había desbordado. Por eso, Dios hizo un milagro para Su pueblo. Él lo ayudó a cruzar el Río Jordán en la misma manera en que lo ayudó a cruzar el Mar Rojo. Cruzó en tierra seca. Los sacerdotes, que llevaron el arca, marcharon hasta el río. Cuando sus pies tocaron el agua, las Escrituras enseñan que las aguas del Río Jordán subieron como un montón para que el pueblo pudiera pasar en tierra seca.
La ciudad de Jericó estaba cerca. Estaba protegida por muros altos que cercaron la ciudad completamente. Josué envió a dos espías a la ciudad. Ellos fueron descubiertos, y sus vidas fueron salvados por Rahab la ramera.
Rahab reconoció que Dios estaba con Su pueblo. Por eso, ella hizo una decisión muy valiente. Ella se decidió renunciar a su propia pueblo, y su propio estilo de vida, para seguir a Dios. Rahab se menciona en Mateo 1:5 como la bisabuela de David. Por eso, ella era además un antepasado de Crisdto. Rahab es la prueba de que cualquiera podría cambiarse la vida y ser aceptado por Dios.
No fue necesario, pues que el pueblo hebreo destruyera los muros de Jericó. Dios se decidió a hacer eso para ellos. Dio a Josué algunas instrucciones muy insólitas. Él mandó que los ejércitos de Israel marcharan silenciosamente alrededor de la ciudad de Jericó. Tuvieron que marchar alrededor de ella una vez cada día por seis días. En el séptimo día, fueron mandados a marchar alrededor de la ciudad siete veces. Tuvieron que tocar las tompetas y gritar. Sichicieran eso, Dios prometió a Josué que los muros de Jericó caerían al suelo.
Ésta no era una decisión fácil para Josué. Muchos años antes el pueblo había tratado de apedrear a Josué cuando él los animaba a conquistar a Canaán. (Véase Números 14:10) Se requirió gran fe de parte de Josué a obedecer a Dios. Nunca antes y nunca después ha sido conducido una batalla militar en esta manera.
No ostante, Josué hizo exactamente lo que Dios mandó que hiciera. Cuando lo hizo, Dios hizo exactamente lo que Él prometió que hiceira. Los muros de Jericó sí se cayeron. El pueblo perverso de Jericó murió en su pecado.
Con todo, Rahab y su familia fueron salvadas. Su salvación se basó en cuatro responsabilidades simples: Rahab tuvo que atar un cordón de grana por la ventana. Así los guerreros hebreos pudieron identificar las casas donde vivía la gente que serían salvos. Segundo, Rahab tuvo que traer su familia dentro de la casa. En el tercer lugar, no podíoan dejar la casa. En la confusión de la batalla, pudieron haber muerto accidentamente. Finalmente, fueron prohibidos a hablar a cualquiera sobre ese asunto. Rahab hizo precisamente lo que fue mandada a hacer. Hay una unión directa entre lo que realmente creemos, y lo que hacemos.
Josué y Rahab son ejemplos maravillosos de la fe en acción. Porque creían en Dios, lo obedecieron.
¡Cuando Ud. cree verdaderamente, también Ud. obedecerá!
NUNCA SE OLVIDE DE ESTA VERDAD IMPORTANTE
"Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente capacitado para toda buena obra." (2 Timoteo 3:16-17)
La Biblia es un libro maravilloso. Todas las Escrituras son inspiradas por Dios. Todo es verídico y útil. Es importante leer toda la Biblia. Esta seríe de historias breves es deseñada a ayudarle conocer bien algunos héroes de la Biblia. Mientra que estas historias son interesantes y útiles, nunca deberían llegar a ser sustitatas por leerlas directamente de la Biblia.
Recién leímos una historia acerca de Josué quien conquistó la ciudad de Jericó. Esta es solo una de muchas historias interesantes e importantes que se encuentran en el libro de Josué. Josué peleó en muchas otras batallas, también. Una vez Dios lo ayudó a ganar una victoria cuando causó la caída de granizo grande sobre sus enemigos. Dios Aún causó la parada del sol para ayudar a Su pueblo a ganar una victoria. La Biblia enseña en cuanto a esta batalla: "Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él". (Véase Josué 10:6-14)
Antes de dejar el libro de Josué, pues, que nos detengamos para considerar la historia de Acán. Esta historia nos hace recordar que la paga del pecado es muerte, pero también es importante por muchísimas otras razones adicionales. Espero que algún día podrá Ud. leer esta historia directamente de la Biblia.
El Señor dio instrucciones al ejército de Israel que la ciudad de Jericó sería dedicada a Él. Nada en la ciudad debía ser usado para provecho personal. Quizás se diera este mandato porque Jericó era la primera ciudad conquistada en la tierra de Canaán. Por todos modos, el mandato de Dios era exacto y específico. Todo en Jericó perteneció a Dios. Cualquiera que hurtara sería maldito. La plata y el oro, y otros metales preciosos serían puestos en el tesoro del Señor, pero nada sería quitado para el uso personal.
No obstante, Acán deliberadamente desobedeció a Dios. Obviamente, pensó que Dios no habló con seriadad cuando dio el mandato. Él pensaba que pudiera pecar sin ser castigado. Acán vio un vestido bueno de Babilonia y se decidió hurtarlo. Además vio doscientos siclos de plata y un lingote de oro. Él codició a estas cosas. Las hurtó de Dios, las llevó a su tienda, y las enterró.
Ahora, sabemos que no se esconde nada de Dios. Sabemos que los ojos del Señor están viendo en todo lugar lo malo y lo bueno. Sabemos que ninguna persona puede pecar y evitar las consecuencias. Acán no sabía esto. Pensaba que podía hacer cosas en secretdo y que Dios no lo sabría. ¡Él estaba equivocado!
No lejas de Jericó estaba la ciudad pequeña de Hai. Cuando el ejército de Israel trataba de conquistar a Hai, fueron vencidos. Los hombres de esta ciudad pequeña perseguían al gran ejército de Israel.
¡Josué estuvo atónito! Rompió sus vestidos y se postró en tierra sobre su rostro delante del arca de Dios. Él, y los ancianos de Israel, echaron polvo sobre sus cabezas y rogaban a Dios por una explicación.
El Señor dijo a Josué: "¡Israel ha pecado!" Dios sabía qué había hecho Acán y retuvo Sus bendiciones. El pueblo de Dios no tenía poder mientrdas había pecado en el campamento.
El Señor guió a Josué a Acán por una serie de revelaciones. Primo, que el pecado estuvo en la tribu de Judá. Después, Josué fue dirigido a la familia de los de Zera, y entonces a Zabdi y finalmente a Acán mismo.
Por fin Acán confesó su pecado, y fue apedreado a muerte en el Valle de Acor. La palabra "Acán" significa "perturbador" y la palabra "Acor" significa "perturbación". El pecado siempre trae perturbaciones.
La familia de Acán también murió con él, porque ellos también pecaron. La Ley de Moisés formula en Deuteronomio 24:16 que los padres no morirán por los hijos, ni los hijos morirán por los padres. Cada persona morirá por su propia pecado. Esto significa que Acán había influenciado a su familia a ser compañeros en su crimen. Ellos sabían que él había pecado, pero no dijeron ni hicieron nada sobre el asunto.
La Biblia enseña que Satanás es un mentiroso y engañador. Acán murió por ropa que no pudo usar y dinero que no pudo gastar. ¡Él fue engañado! La familia de Acán también fue engañada.
Alguien ha dicho que nadie se va al cielo solo e igualmente, ningún hombre se va al infierno solo. ¡Nuestra influencia es importante! ¡La gente que está en el infierno estará muy triste al descubrir que su ejemplo malo causó que algunos amados suyos tambien se perdieron!
"La palabra "Evangelio" significa "Buenas Nuevas". Las buenas nuevas son que Dios ha provisto un remedio por el pecado. Cuando recibimos a Jesucristo como nuestro Señor, nuestros pecados son quitados. Es como nunca habíamos pecado. Nuestros pecados son borrados.
La Biblia enseña que todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Dios conoce sus pecados en la misma manera que cononcía los pecados de Acán. Por favor, reciba a Jesucristyo como su Señor para que sus pecados puedan ser perdonados.
Después de la muerte de Josué, el pueblo de Dios fue gobernado por Jueces. Ese período duró por 356 años. 1 Reyes 6:1 enseña que desde el tiempo de Éxodo hasta el principio del Templo de Salomón fue 480 años. Sabemos que el pueblo de Dios andaba por 40 años en el desierto y que los reinos de Saúl y David duraron ochenta años. Salomón comenzó la construcción del tdemplo en el cuarto año de su reino. Restando 124 de 480 deja 356 años.
El período de los Jueces se resume en Jueces 2. El pueblo de Dios siempre se dexlizó en la idolatría. Cuando lo hizo, Dios permitió que sus enemigos lo oprimieran. Entonces el pueblo de Dios se arrepientiera y clamara al Señor por liberación. Entonces Dios levantara un Juez para salvar a Su pueblo de sus enemigos. Aquellos jueces eran en realidad, líderes militares. Mientras el Juez tenía vida, el pueblo servía a Dios. Cuando el Juez murió, el pueblo regresó a sus costumbres idólatras.
He aquí una lista de los Jueces:
Espero que algún día Ud. lea el libro entero de los Jueces. Ahora, consideremos la historia de Gedeón.
Gedeón era el sexto juez. En su época, el pueblo de Dios estaba oprimido por los madianitas y los amalecitas. 135,000 tropas enemigos entraron a la tierra para destruirla. El pueblo de Dios estaba oprimido y empobrecido. Clamó al Señor por liberación.
Gedeón no era más que un hombre común. El dijo que su familia estaba pobre en y él era el menor en la casa de su padrde. Un día, un ángel de Dios le apareció cuando se escondía de los madianitas y estdaba trillando trigo. El ángel dijo: "Jehová está contigo, varón esforzado y valiente . . . vé con es tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas".
Gedeón no lo creyó. El dijo: "Si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado . . ."
Gedeón quería una "señal" de Dios. Estaba pronto a obedecer a Dios, pero él necesitgaba algo palpable. Las Escrituras enseñan que Dios conoce nuestro origen y se recuerde que somos polvo. ¡Dios nos hizo! No espera que ciegamente sigamos cualesquiera instrucciones. Él entiende nuestra necesidad de confirmación. Por eso, dio a Gedeón una serie de señales. Eso milagros convencieron totalmente a Gedeón que Dios le llamaba a asolar a los madianitas.
La primera señal era un fuego milagrosos que salía de una peña. Esto se describe en Jueces 6:21-24.
La segunda y tercera señales tuvieron que ver con un vellón de lana. Al principio Gedeón pidió a Dios que haga húmida la lana con el roció, y la tierra alrededor de ella estaba seca. Entonces pidió a Dios que haga el milagro al revés haciendo seca la lana y húmida la tierra. Dios concedió la petición de Gedeón. (Véase Jueces 6:36-40)
La cuarta señal se relacionó con un sueño que Dios dio a un soldado madianita. Dios contó a Gedeón que si aún tuviera miedo de entrar en la batalla, debiera infiltrar el campamento del enemigo en secreto. Cuando Gedeón hizo eso, escuchó a los soldados que describían un sueño. Interpretaron que el sueño significaba que iban a ser vencidos por Gedeón. (Véase Jueces 7:9-15)
Dios puede discernir los pensamientos y los propósitos de nuestros corazones. No puede ser engañado. Él sabía que Gedeón quería obedecer, y por eso Dios le concedió la evidencia. Si Ud. sincermente quiere obedecer a Dios, ¡Él le dará a Ud. también, la evidencia!
Sin embargo, Gedeón pudo reunir solamente 32,000 soldados para la batalla. Como ya hemos dicho, los madianitas y los amalecitas tuvieron 135,000 tropas. Aunque los israelitas eran menos, Dios dijo que los que tenían miedo deberían regresar a sus hogares. 22,000 tropas dejaron el ejército.
Dios vio los 10,000 soldados que se quedaron y dijo a Gedeón que aún eran muchos. Si vencieran al enemigo bajo esas circunstancias pensarían que hubieran ganado la victoria por su propia fuerza.
Dios dijo a Gedeón que llevara esos hombres al agua para beber. Los que bebieron poniendo sus manos a la boca, llegarían a formar el ejército de Dios. Había solamente 300 hombres en ese ejercito.
Gedeón dividió su ejército pequeño en tres grupos. Cada soldado fue dado una trompeta, y un cántaro con un antorcha encendida adentro. En la madrugada, infiltraron al campamento del enemigo. En la hora de cambiar las guardias, tocaron sus trompetas y sacaron sus antorchas. El campamento estaba tan lleno de confusión que los madianitas comenzaron a matarse el uno al otro. Esa noche 120,000 soldados enemigos murieron y Gedeón ganó una victoria grande. Sin embargo, Gedeón sabía que la gloria por la victoria perteneció a Dios.
Hay muchas lecciones que podemos aprender de Gedeón. Una lección tiene que ver con el estar guidado por Dios. Las Escrituras enseñan que Dios sí guía y dirige a sus hijos. Jesús dijo que Él erea el Buen Pastor. Él dijo que sus ovejas le seguirían, pero no seguirían a un desconocido. Romanos 8:14 dice: "Todos los que son guidas por el Espíritu de Dios, éstas son hijos de Dios."
Dios quiere dar a Ud. dirección y orientación. El diablo es un engañador que a veces aparece como un ángel de luz. Si Ud. está sincero de corazón, Dios le dará suficiente evidencia para hacer una decisión racional, en la misma manera que lo hizo para Gedeón.
"Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus, si son de Dios. Porque muchos falsos profetas han salido al mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne procede de Dios, y todo espíritu que no confiesa a Jesús no procede de Dios. Este es el espíritu del anticristo, del cual habéis oído que había de venir y que ahora ya está en el mundo." (1 Juan 4:1-3)
La Biblia nos presenta la historia de Sansón acertando: "Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehovah, y los entregó Jehovah en mano de los filisteos durante cuarenta años." (Jueces 13:1)
Dios vio el apuro de Su pueblo y se decidió a nombrar a un juez para salvarlos. Su liberación no vino inmediatamente. La nación de Israel tuvo que esperar hasta que naciera una criatura, y que él llegara a ser hombre.
Había un cierto hombre de Zora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa. Su esposa era estéril. Dios escogió a esa familia para traer a este mundo el Hijo que salvaría a Su pueblo. Él envió a un ángel para informar a Manoa y su esposa de ese milagro maravilloso.
El ángel dijo a la mujer: "--He aquí que tú eres estéril y no has dado a luz, pero concebirás y darás a luz un hijo. Ahora, guárdate, por favor, y no bebas vino ni licor. Tampoco comas nada inmundo, porque he aquí que concebirás y darás a luz un hijo sobre cuya cabeza no pasará navaja, porque el niño será nazareo de Dios desde el vientre de su madre. El comenzará a librar a Israel de mano de los filisteos." (Jueces 13:3-5)
La ley de Moisés describió el voto de los nazarenos en Números 6:2-21. Había tras cosas eslpecíficamente prohibidas para una persona haciendo ese voto:
1. Se abstendrá de vino y sidra.
2. No pasará navaja sobre su cabeza.
3. No se acercará a una persona muerta.
Tres veces el ángel de Dios hizo acordarse a Manoa y su esposa de ese voto. El complir un voto es muy importante a Dios. Sansón fue vencido por sus enemigos cuando ese voto fue quebrantado.
Alguien ha dicho que la razón que Dios usa a gente pecaminosa es que no hay otra clase de gente. Todos han pecado, y están destituidos de la gloria de Dios. Sansón era un pecador, sin embargo, Dios lo usó para librar Su pueblo. Una de las debilidades de Sansón tuvo que ver con las mujeres. Se enamoró con una mujer filistea de un pueblo que se llamaba Timna. Él la amó muchísimo, pero ella lo traicionó a sus enemigos.
Una vez, cuando Sansón se iba a verla, fue atacado por un leoncito. Sansón, con la gran fuerza que Dios lo había dado, fácilmente mató el leoncito con solo las manos.
Más tarde cuando pasó por el corpazo dedl leoncito, encontró un enjambre de abejas. Sansón comió miel. Hay que recordar que Sansón era un nazareo. No debió acercarse a un cuerpo muerto, pero lo hizo.
Sansón se decidió casarse con una mujer filistina, así que planeó una fiesta para las amigas de ella. La palabra hebrea que significa "fiesta" es "mishteh". Esta palabra hebrea viene de la palabra que significa "beber". Si Sansón estuviera bebiendo vino, o bebida fuerte, quebrantara otra estipulatición de su voto.
Antes de que el matrimonio fura consumado, la esposa de Sansón lo traicionó a sus enemigos. Sansón se enojó tanto que mató a treinta de los enemigos de Dios. También, cazó trescientas zorras, y tomó teas, y juntó cola con cola, y puso una tea entre cada dos colas y soltó las zorras en los senbrados de los filisteos.
Los filisteos estaban tan enojados que mandaron a su ejército para capturar a Sansón. Pero Sansón tenía el Espíritu del Dios Viviente. Una vez más, Dios dio a Sansón la fuerza para triunfar sobre sus enemigos. Sansón encontró la quijada de un asno, y lo usó para matar a un millar de soldados filisteos.
Entonces Sansón se fue a la ciudad de Gaza y visitó a una ramera. Los de la ciudad de Gaza sedecidieron a matar a Sansón en la mañana. Pero, a medianoche Sansón se decidió irse. Cuando llegó a las puertas de la ciudad, las tumbó con sus dos pilares. Entonces las puso sobre el hombro, cerrojo y todo, y las llevó al cumbre del monte que está delante de Hebrón. Hebrón está ubicado aproximadamente 65 kilómetros de Gaza.
Recuérdese, Sansón era un juez. Dios lo usaba para liberar a Su pueblo. Esos milagros de fuerza sobrenatural tenían el propósito de animar al pueblo de Dios, y de desanimar a los enemigos de Dios.
Entonces Sansón se enomorar de otra mujer. Ella se llamaba Dalila. Vivía en la valle de sorec.
Los filistinos le ofreció a ella mil cien piezas de plata si pudiera descubrir el secreto de su fuerza. ¡Ella lo hizo! Día tras día ella le fastidiaba hasta que su alma fue afligida a muerte. Al fin, Sansón le contó de su voto de nazareo. Dos preceptos del voto ya habían sido quebrantados. Sansón sabía que si su cabeza fuera rapado, estaría tan débil que cualquier otro hombre.
Delila lo hizo dormir sobre sus rodillas, y mientras dormía su cabeza fue rapada. Cuando se despertó,k su fuerza sobrenatural se había apartado de él. Los filisteos perversos lo tomaron captivo. Ellos le quitaron los ojos, lo ataron con cadenas para que moliese en la cárcel.
No obstante, la Biblia constata que el cabello de su cabeza comenzó a crecer. Si fuerza embezaba a regresar.
Entonces los señores de los filisteos se decidieron a ofrecer un gran sacrificio a su dios pagano que se llamaba Dagón. Como parte de la fiestda, quisieran poner Sansón en un lugar público para burlarse de él.
Siendo que Sansón estaba ciego, pidió a un joven que le llevara a las dos columnas que soportaban la casa. La casa estaba llena de filisteos, y había como tres millares de hombres y mujeres en el techo. Sansón oró a Dios y pidió fuerza una vez más. Estaba dispuesto a morir para destruir los enemigos de Dios.
Sansón agarró las dos columnas, una con la mano derecha, y la otra con la mano izquierda, y se inclinó con toda su fuerza. La casa se cayó. Las Escrituras anotan: "Y dijo Sansón: --¡Muera yo con los filisteos! Entonces empujó con fuerza, y el edificio cayó sobre los jefes y sobre toda la gente que estaba en él. Y fueron más los que mató al morir que los que había matado durante su vida. Sus hermanos y toda la casa de su padre fueron y lo recogieron. Luego lo llevaron y lo sepultaron entre Zora y Estaol, en el sepulcro de su padre Manoa. El juzgó a Israel durante veinte años." (Jueces 16:30-31)
La historia de Sansón es una historia maravillosa. Espero que algún día podría leer Ud. la hisoria entera directamente de la Biblia. ¡Recérdese! ¡Dios puede utilizar a Ud. . . . pero tendrá que complir sus votis!
Nuestra historia comienza con Elcana quien tenía dos esposas. Su esposa Penina tenía hijjos, pero su esposa favorita era Ana quien era estéril. Cuando Ana se fue al tabernáculo para adorar a Dios. Su corazón quedó quebrado. Ella prometiió a Dios si Él le diera un hijo, ella lo dedicaría al Señor todos los días de su vida.
Dios contestó su oración, y Ana complió su voto. Su primer hijo se llamaba Samuel. Más tarde tuvo otros hijos. Cuando Samuel llegó a la edad de ser destetado, ella lo llevó al Tabernáculo para estar internado con Elí, el Sumo Sacerdote. Ana era una buena madre. Ella amaba a Samuel mucho. Cada año le trajo nuevos vestidos cuando viniera a adorar a Dios.
Elí era un buen hombre, pero sus hijos, Ofni y Finees, eran muy impíos. No conocían al Señor. Eran egoistas y codiciosos y cometían muchas pecados horribles. Ellos oborrecían las ofrendas del Señor, y aun tenían relaciones sexuales con las mujeres que llegaron al Tabernáculo para adorar. Elí tenía la major culpa por los pecados de sus hijos. Las Escrituras enseñan que "sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado".
Dios se decidió traer juicio sobre la casa de Elí, y dio este mensaje de condenación al niño Samuel.
Mientras Samuel dormía, escuchó una voz y pensó que Elí lo había llamado. Eso pasó dos veces. Elí reconoció eso como un llamado de Dios. Él le dijo al joven Samuel que la próxima vez que escuchara la voz, debería decir: "Habla, porque tu siervo oye".
La tercera vez Dios habló al pequeño Samuel con un mensaje de condenación para Elí y su casa. Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
Elí y sus dos hijos, todos murieron el mismo día. Israel una vez más hacía guerra contra los filisteos. El pueblo hebreo había dejado al Señor y pensaban que pudiera usar el Arca del Dios como un amuleto. Pensaban que por llevar el Arca a la batalla, Dios les daría la victoria. ¡Se equivocaron!
Los hebreos perdieron la batalla, el Arca fue capturado por los filisteos, y los dos, Ofni y Finees fueron muertos. Un mensajero trajo esta noticia triste a Elí. Elí tenía noventiocho años y estaba muy subido de peso. Cuando escuchó la noticia terrible, se cayó hacia atrás y murió con cuello quebrado.
Las Escrituras enseñan que Samuel juzgaba a Israel todos los día de su vida. El servió en una epoco de transición muy importante. Por más de trescientos años, el pueblo de Dios había sido gobernado por jueces. Ahora sería gobernado por reyes. Samuel era el profeta que Dios escogió para ungir a los dos primeros reyes.
El primer rey era Saul. Él era de la tribu de Benjamín y comenzó de reinar como un humilde siervo de Dios. Sin embargo, pronto su corazón se corrompió y Samuel fue dirigido a ungir a David como rey. David era conocido como un hombre que quería complacer a Dios.
Dios no quería que el pueblo tuviera un rey. El sabía que el orgullo de un rey causara que el tamaño del gobierno continuamente crecería. Mientras el gobierno crezco, impuestos y obreros del gobierno continuamente se aumentarían.
Sin embargo el pueblo quería un rey. Querían ser como las demás naciones alrededor de ellos. Dios dijo a Samuel: "Escucha la voz del pueblo en todo lo que te diga, porque no es a ti a quien han desechado. Es a mí a quien han desechado, para que no reine sobre ellos." (1 Samuel 8:7)
Samuel juzgaba a Israel todos los días de su vida. Cuando murió todo Israel lamentaba por él. Fue enterrado en Ramá. El último mensaje de Samuel al rey Saul, vino después de su muerte. Esta es una hisdtoria muy inusual. Se encouentra en 1 Samuel, capítulo 28.
Saul se había apartado del Señor. Siendo que no tenía una relación correcta con Dios, se decidió a buscar ayuda de un adivino. Ya que los adivinos hacen tratos con el diablo, personas piodosas no debeerían tener nada que ver con ellos. Pero, Saul no era un hombre piadoso.
Saul se disfrazó y se fue a ver a una adivina. De alguna manera, pudo llamerle a Samuel de entre los mertos. Su mensaje para Saul fue un mensaje de condenación. El reino de Saul iba a ser quitado del él y dado a David. El ejército de Saul iba a ser conquistado por los filisteos, y el día siguiento, Saul y sus dos hijos iban a morir en una batalla.
Una vez maás, hay muchas lecciones que podríamos aprender de la vida de Samuel. Espero que algún día Ud. podría leer la historia entera directamente de la Biblia.
¿Por qué no comprometerse ahora mismo a conocer al único Dios verdadero, y a alejarse de la influencia perversa de los espíritus malignos?
El período historia de Jesús y los Jueces duró por 356 años. Samuel, el último de los Jueces, trató de convencer al pueblo de Dios que no necesitaba un rey y que estaría mejor sin uno. Samuel les advirtió que un rey aumentaría los impuestos, y reclutaría sus hijos e hijos para sus propios propósitos egoistas. Las Escrituras dicen:
"Sin embargo, el pueblo rehusó escuchar a Samuel. Y dijeron: --¡No! Más bien, que haya rey sobre nosotros. Entonces nosotros seremos también como todas las naciones. Nuestro rey nos gobernará, saldrá al frente de nosotros y llevará a cabo nuestras batallas." (1 Samuel 8:19-20) "y Jehovah le dijo: --Escucha la voz del pueblo en todo lo que te diga, porque no es a ti a quien han desechado. Es a mí a quien han desechado, para que no reine sobre ellos." (1 Samuel 8:7)
La elección del Señor para ser rey fue un joben que se llamaba Saúl. El era alto y guapo, humilde, y modesto. Era de la tribú de Benjamín, que era una de las tribus, más pequeñas.
Una razón que la tribu de Benjamín era pequeña fue por su pecado. Muchos años antes, un grupo de hombres de la tribu de Benjamín, violaron y mataron a una mujer. Su tribu rehúso a castigar a esos hombres prversos, y las demás tribus de Israel emprenddieron guerra contrda la tribu de Benjamín. No solo que miles de la tribu de Benjamín. No solo que miles de la tribu de Benjamín fueron muertos, sino los demás israelitas rehusaron permitir que sus hijas se casaran con uno de esa tribu. La historia se en cuentra en el libro de Jueces, capítulos 20 y 21. Cuando Dios honró a Saúl, él humildemente respondió: "¿No soy yo de Benjamín, la más pequeña de las tribus de Israel? ¿Y no es mi familia la más pequeña de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿Por qué, pues, me has dicho semejante cosa?" (1 Samuel 9:21)
Así que Saúl llegó a ser el rey. Uno de sus primeras victorias militares fue aquella sobre los amonitas. Esos hombres perversos no solo querían esclaviscar a Israel, sino querían humillarlo totalmente. Como un símbolo de su reproche y sumisión, los israelitas tuvieran que sacar el ojo derecho. El Espíritu de Dios vino sobre Saúl, y él encabezó el ejército de Dios en una victoria grande.
No obstante, Saúl se olvidó de la obedencia y la alabanza a Dios y empezó a buscar su propia honra y gloria. Esta transición trágica en su vida simbolizaba por un monumento que él construyó después de su victoria sobre los Amalecitas. No era un monumento para honrar a Dios sino fue levantado para su propia honor. La Biblia lo describe en esta manera en 1 Samuel 15:12.
Antes de que Saúl llegara a ser el rey, Samuel puso una piedra entre Mizpa y Sen y le puso por nombre Eben-ezer. Esto significa "piedra de ayuda". Samuel sabía que el Señor les había ayudado, y sin Su ayuda no hubieran sido victoriosos.
Saúl había dejado de ser un hombre con un corazón piadoso.
Samuel informó a Saúl que Dios le había rechazado como rey, e iba a poner a otro rey sobre el trono de Israel. Esto sería un hombre que quería agradar a Dios.
El nuevo rey sería David. Saúl lo sabe esto, pero rehusó a aceptar la voluntad de Dios en su propia vida o en su nación. En vez de postrarse delante de Dios y aceptar a David como el nuevo rey, él trató de matar a David.
Finalmente Saúl se apartó tanto de Dios que se fue a una adivina para ayuda espiritual y dirección. ¡Personas piadosas nunca hara esto!
Por fin, Saúl fue vencido en una batalla y murió al caerse sobre su propia espada. (I Samuel 31:4) Es interesante notar que muchos quienes pasan toda su vida buscando su propia gloria al fin, se suicidan. No fue solo en caso de Saúl, sino Judas Iscariote, Adolfo Hitler y muchos otros hicieron lo mismo.
El problema del rey Saúl era su corazón. Esto es el problema con todos los hombres. Jesus dijo: "-Lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque desde adentro, del corazón del hombre, salen los malos pensamientos, las inmoralidades sexuales, los robos, los homicidios, los adulterios, las avaricias, las maldades, el engaño, la sensualidad, la envidia, la blasfemia, la insolencia y la insensatez. Todas estas maldades salen de adentro y contaminan al hombre." (Marcos 7:20-23)
¡Su mayor problema está dentro de Ud.! No obstante, la Biblia contiene buenas nuevas para Ud. Jesús quiere entrar en su vida para darle un nuevo corazón. Pero no lo haría, si Ud. no lo invite.
Por favor, ¡Invítele a Jesús que venga a su corazón ahorita!
Había tres reyes de Reino Unido. Saúl era el primero. David el segundo, y Salomón era el tercero. Salomón era el décimo hijo de David, y el segundo hijo de Bethsabé. Su numbre proviene de la palabra hebrea "Shalóm" y significa "pacífico".
Salomón es famoso por varias razones. Primero, él era el hombre que Dios encargó a construir un templo. Durante muchos años el pueblo de Dios adoraban en el Tabernáculo. Esto era un lugar de adoración movible, hecho de pieles de animales. David había querido construir un templo hermoso para Dios que sería más permanente, pero el Señor no le permitiera hacerlo. David había sido un guerillo. Había derramado demasiada sangre. Dios dijo a David que algún día, tendría un hijo que se llamaría Salomón. Dios prometió a darle paz y tranquilidad y que estableciera su reino. También predicho que Salomón construyera una casa a Su nombre. (1 Crónicas 22:10) Aprenderemos más acerca del templo más adelante.
En el segundo lugar, Salomón era famoso por su sabiduría. Antes de que se construyera el templo, Salomón se fue a adorar a Dios en Gabaón. Mientras estaba allí, Dios le apareció en un sueño y preguntó qué quería. Salomón pidió un corazón sabio y compasivo para que juzgara al pueblo de Dios. Esto agradó al Señor ye Él dijo: "Dios dio a Salomón sabiduría, gran entendimiento y amplitud de corazón, como la arena que está a la orilla del mar. La sabiduría de Salomón sobrepasaba la de todos los orientales y toda la sabiduría de los egipcios. El fue el más sabio de todos los hombres: más que Eitán el ezrajita y que Hemán, Calcol y Darda, hijos de Majol. Su nombre llegó a ser conocido en todas la naciones de alrededor. Salomón compuso 3.000 proverbios y 1.005 poemas. También disertó acerca de las plantas, desde el cedro del Líbano hasta el hisopo que crece en la pared. Asimismo, disertó acerca de los cuadrúpedos, las aves, los reptiles y los peces. De todos los pueblos venían para escuchar la sabiduría de Salomón, de parte de todos los reyes de la tierra que habían oído de su sabiduría." (1 Reyes 4:29-34)
Un ejemplo famoso de la sabiduría de Salomón tdiene que ver con dos rameras que se proclamaban ser la madre del mismo bebé. Salomón dijo que debieran cortar el bebé en dos partes para que cada mujer tuviera una mitad. Una mujer consentió a esto, pero la otra gritó con angustía y rogó al rey que no matara al niño. Ella le dijo que diera el niño a la otra mujer. Salomón reconoció esta mujer como la madre verdadera y le entregó el niño.
Es importante recordar que aunque Salomón era muy sabio, aun no pudo resistir al diablo. Cientos de años antes de que tuvieron un rey, el Señor prohibió al rey israelitda que hiciera 3 cosas. Primero, que no debiera aumentar para sí caballos. Segundo, que no debiera tomar par sí muchas mujeres. Tercero, que no debiera amontonar en abundancia ni plata ni oro para si. (Deuteronomio 17:16-17) A pesar de la sabaiduría que Salom[on pose[ia, hizo las tres cosas que Dios había prohibido. No hay manera en que tengamos la victoria sobre Satanás sin la ayuda de Cristo y el Espíritu Santo.
Salomón era famoso también por su harén grande. Tenía 700 esposas, y 300 concubinas. Aunque Salomón tenía tantas esposas, la Biblia solo menciona un hijo. Su hijo, Roboam, nació un año antes de que Salomón llegara a ser el rey. Dios había prometido a David que sierpre tendría un hijo o un descendiente sentado en el trono de Israel. Salomón necesitaba por lo menos un hijo para que esa promesa se cumpliera. Es importante recordar que los hijos son regalos de Dios. (Salmos 127:1-5)
Muchas de las esposas de Salomón eran paganas. Su adoración de dioses falsos últimamente tuvo un efecto malo en Salomón. Las escrituras enseñan que "Y sucedió que cuando Salomón era ya anciano, sus mujeres hicieron que su corazón se desviara tras otros dioses. Su corazón no fue íntegro para con Jehovah su Dios, como el corazón de su padre David." (1 Reyes 11:4)
El libro de Ecesiastés describe la búsqueda de Salomón por sentido en la vida. Experimentó con vino, mujeres, y toda clase de estilo de vida. Plantó jardines, y construyó casas magníficas, y acumuló plata y oro más que cualquier otro rey que había vivido en Jerusalén antes de él. Él encontró que todo esto era "vanidad de vanidades y aflicción de espíritu".
Los últimos versículos de Eclesiastés nos proveen la conclusión final de Salomón:
"La conclusión de todo el discurso oído es ésta: Teme a Dios y guarda sus mandamientos, pues esto es el todo del hombre." (Eclesiastés 12:13)
Mientras Ud. piensa en Salomón, por favor tome el tiempo para contemplar su propia vida de Ud. mismo. Cuando Ud. muera, no será importante cuántos hectares de terreno posea, ni la cantidad de dinero que tenga. La única cosa que será importante cuando Ud. muera, es su relación con Dios.
Las primeras palabras de las Escrituras del Nuevo Testamento nos informan que Jesucristo era el "hijo de David". (Mateo 1:1.) Antes de mencionar a Abraham, o cualquier otro descendiente, se nos dice que Jesús era el hijo de David.
El padre adoptivo de Jesús era José. El ángel del Señor le apareció para anunciar el nacimiento de Jesús. Mientras lo hacía, el ángel mencionó el hecho de que José también era un "hijo de David". (Mateo 1:22)
El ángel, Gabriel, le dijo a María que el niño en su vientre heredaría el trono de su padre David. (Lucas 1:32)
Zacarías gritó que Dios "nos levantó un poderoso Salvador en la casa de David su siervo". (Lucas 1:68)
Los ángeles anunciaron a los pastores que Jesús había nacido en la "ciudad de David". (Lucas 2:11)
Estas y muchas otras referencias, muestran que David era un heroe de la Biblia muy prominente. Es importante que conozcamos la historia de David.
David era un joven pastor en Belén. Su padre se llamaba Isaí, y tuvo siete hermanos. Cuando Saúl fue rechazado por Dios como el Rey de Israel, Samuel dijo que Dios buscaría a un hombre "conforme a su corazón". ¡Aquello hombre era David!
Cuando Samuel vino a ungir al nuevo rey, David estuvo en el campo pastoreando las ovejas. Por lo visto, nadie de su familia lo consideró como un rey. Sus hermanos lo consideraban a ser travieso.
El hijo mayuor e Isaí se llamaba Eliab. Ellos pensaban que él sería el nuevo rey. No obstante, Jehová dijo: "-No mires su apariencia ni lo alto de su estatura, pues yo lo he rechazado. Porque Jehovah no mira lo que mira el hombre: El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehovah mira el corazón." (1 Samuel 16:7)
Esta es un principio muy importante que nunce deberíamos olvidar. El hombre solo puede mirar nuestra aparencia exterior, pero Dios mira el corazón. David hizo muchas cosas nuenas como el Rey de Israel, y también hizo muchas cosas malas. Sin embargo, aun se describe a David come un hombre conforme al corazón de Dios. (Hechos 13:22)
Uno de los hechos más famosos del joven David era matar a un gigante. Los filisteos querían hacer esclavos de los israelitas. Ellos tenían un campeón que se llamaba Goliat, quien medía más de 3 metros. David mató ese gigante con una honda.
Después de esta victoria asombrosa, David llegó a ser tan famoso que el perverso Rey Saúl tenía celos. Muchas veces trató de matarle a David. Sin embargo, David no buscó venganza contra Saúl, porque lo consideró como el "Ungido de Dios". David trató a ayudarle. Cuando un espíritu malo sobrevino a Saúl, David le tocara música. Esa música qyudó a Saúl. La música de David también ha ayudado a millones de otras personas, porque David escribió la mayoría de los Salmos e la Biblia.
También, David era un pecador. Una vez cometió adulterio con una muer hermosa que se llamaba Betsabé. Cuando llegó a estar embarazado, él mando a matar a su esposo. Cuando el profeta de Dios confrontó a David por su pecado, se arrepintió. En esa oportunidad escribió el Salmo 51. El Salmo comienza: "Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia. Por tu abundante compasión, borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí." (Salmos 51:1-3)
Una de las razones que Dios quiere que pensemos en David es que él es un ejemplo maravilloso de la salvación para nosotros. Pablo escribió acerca de David en Romanos, capítulo 4. Él cito al Salmo 32 en relación al hombre a quien Dios da honradez sin obras, diciendo: "Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el hombre a quien el Señor jamás le tomará en cuenta su pecado." (Romanos 4:7-8)
Ud. podría ser como David. Si Ud. invitara a Jesús que entre en su vida, Él le daría un nuevo corazón. Dios no solo perdonará todos sus pecados pasados, sino Él le ayudará que Ud. evite los pecados futuros. Hasta donde sabemos de la Biblia, David nunca jamás cometió el pecado de adulterio.
Por favor, invite a Jesús que vegna a su corazón hoy día.
¿Recuérdese el Tabernáculo? Era un lugar portátil de adoración, con un altar portátil. A dondequiera que los israelitas viajaban, llevaban su lugar de adoración consigo. Cuando camparon, el altar de Dios siempre estaba en medio de ellos. Como Ud. ya sabe, el Tabernáculo fue hecho de tablas de madera y ieles de animales, y no fue tan hermoso. David vivía en una casa hermosa, y lo molestó que se adoraba a Dios en el Tabernáculo. Por eso, David soño de construir un Templo hermoso por el Señor.
Pero el rey David era un guerrero. Así que el Señor no lo permitió construir el Templo. Dios le apareci[o y le dijo: "Tú has derramado mucha sangre y has llevado a cabo grandes guerras. No edificarás una casa a mi nombre, porque has derramado delante de mí mucha sangre en la tierra. Pero he aquí, te nacerá un hijo que será un hombre pacífico, y yo le daré reposo de todos sus enemigos de alrededor. Ciertamente su nombre será Salomón, y en sus días yo daré paz y tranquilidad a Israel. El edificará una casa a mi nombre. El será para mí, hijo; y yo seré para él, padre. Y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre." (1 Crónicas 22:8-10)
Por supuesto, el Templo fue un edificio permanente. No era movible. Por eso, los que adoraban a Dios en el Templo, tuvieron que viajar al lugar donde el Templo estaba ubicado. Hay una lección importante en esto. El altar del Templo representa a Jesucristo. Lo mismo que todo el pueblo tuvo que irse al Templo para adorar a Dios, todo el pueblo tiene que venir a Jesús. Jesús el el camino, la verdad, y la vida, nadie viene al Padre sino por Él. (Véa Juan 14:6)
Salomón comenzó la construcción del Templo en el cuarto alo de su reino. Esto fue también el 480° año después de que el pueblo de Dios saliera de la tierra de Egipto. Se terminó la construcción en siete años.
El Templo estaba ubicado en Jerusalén en el monte Moriah. Esa era un lugar significado especial para el pueblo de Dios. Allí, Abraham vino para ofrecer a su hijo, Isaac, sobre el altar. Allí David construyó un altar en terreno que compró de Ornán jebuseo. En esa ocasión el pueblo de Dios estaba muriendo de una plaga terrible. Cuando David hizo su sacrifício, la plaga se terminó, y el pueblo fue salvado. Según 2 Crónicas 3:1, este lugar era el sitio preciso donde Salomón construyó el Templo.
El Templo construido por Salomón era muy hermoso, adorado, y costoso. La Biblia indica que más de 330,000 trabajadores fueron empleados en el proyecto. Habían 30,000 enviados por Salomón a Líbano por materiales de construcción. Habían 70,000 que eran cargadores, y 80,000 eran canteros en los montes. Además de los trabajadores hebreos, habían también 153,000 forasteros quienes ayudaron. El proyecto era de tanta magnitud que requirió 3,600 capataces. Sin embargo, durante la construcción del Templo, la Biblia dice: "ni martillos, ni hachas se oyeron en la casa, ni ningún otro instrumento de hierro. " (1 Reyes 6:7)
Delante del Templo había un pozo grande de agua que contenía cerca de 20,000 galones de agua. Fue muy adornado y embellecido con muchas flores talladas. Según 2 Crónicas 4:6, servía como una bañera para los sacerdotes.
Muchos templos han sido construidos en el mundo, y muchos dioses han sido adorados por mucha gente. Sin embargo, templos paganos tenían ídolos para representar a sus dioses. El Dios verdadero nunca fue representado por un ídolo. Dios mandó a su pueblo que nunca debieran hacer imágenes. Cuando Salomón dedicó el Templo, reconoció la grandeza de Dios y dijo: "Pero, ¿es verdad que Dios ha de habitar sobre la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener. ¡Cuánto menos este templo que he edificado!" (1 Reyes 8:27) La gente que vino a adorar, no adoraba a un ídolo de madera o piedra. Sino adoraba a Dios viviente quien el cielo de los cielos no pudo contener.
Hubo tres Templos distintos construidos a Dios en el mismo sitio. El Templo de Salomón duró por casi cuatrocientos años, pero fue destruido por los de Babilonia. Un hombre que se llamaba Zorobabel recontruyó el Templo aproximadamente 70 años después. El tercer Templo fue construido por el rey Herodes. Este era el Templo donde Jesús adoraba. Cuando Él hecho fuera del Templo los cambistas, había estado en construcción por cuarentiseis años. (Juan 2:20) No se terminó la construcción por otros 30 años.
Una vez Jesús señaló al Templo con el dedo y profetizó que algún día, no quedaría pierdra sobre, que no sea destruida. Esta profesía se cumplió en el eño 70 dc, cuando Jerusalén fue destruida por el General romano, Tito.
Hoy en día no hay lugar especial a donde el pueblo de Dios se va para adorar. Jesús dijo que hoy en día los adoradores verdaderos le adoraría en espíritu y en verdad. De hecho, si Ud. invitara a Jesús que entrara a su corazón, su cuerpo de Ud. podría llegar a ser un templo de Dios. Esto está afirmado específicamente en la Santa Biblia. "¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues habéis sido comprados por precio. Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo." (1 Corintios 6:19-20)
El Pacto Antiguo fue escrito en tablas de piedra. Fue guardado en una caja que se llamaba "el arca del pacto". El arca estaba ubicado en el Lugar Santísimo en el Templo judío. Hoy en día, Dios escribe el Nuevo Pacto en las mentes y los corazones de todos los creyentes verdaderos. Hoy en día, el Lugar Santisimo es el corazón de los que han recivido a Jesucristo como su Señor y Salvador.
¡Si Ud. no hubiera recibido a Jesucristo como su Señor, podría hacerlo ahorita!
El pueblo de Dios estaba unido en un solo reino por aproximadamente 120 añps. Saúl reinó por cuarenta años. Salomón, también, reinó por cuarenta años. Después de la muerte de Salomón, el reino se dividió.
A pesar de la sabiduría de Salomón, él se equivocó mucho. Sus esposas paganas por ejemplo, desviaron su corazón de Dios. Las Escrituras apuntan: "Y sucedió que cuando Salomón era ya anciano, sus mujeres hicieron que su corazón se desviara tras otros dioses. Su corazón no fue íntegro para con Jehovah su Dios, como el corazón de su padre David. Porque Salomón siguió a Astarte, diosa de los sidonios, y a Moloc, ídolo detestable de los amonitas. Salomón hizo lo malo ante los ojos de Jehovah y no siguió plenamente a Jehovah como su padre David. Entonces Salomón edificó un lugar alto a Quemós, ídolo detestable de Moab, en el monte que está frente a Jerusalén, y a Moloc, ídolo detestable de los hijos de Amón. Y así hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban incienso y ofrecían sacrificios a sus dioses. Jehovah se indignó contra Salomón, porque su corazón se había desviado de Jehovah Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces" (1 Reyes 11:4-9)
El Señor estuvo enojado con Salomón por causa de sus pecados, y se decidió a desgarrar su reino.
Cuando Roboam, hijo de Salomón llegó a ser el rey, la nación en frentaba una crisis financiera. El esilo de vida disipado de Salomón había resultado en empuestos opresivos. Los ancianos aconsejaban a Roboam que bajara estos impuestos, e el pueblo le serviría para siempre.
Desgraciadamente, Roboam escuchó los consejos de sus amigos jóvenes. Ellos dijeron a Roboam que debiera decirles: "Mi dededo más pequeño es más grueso que los lomos de mi padre". En vez de reducir los gastos del gobierno y bajar los impuestos, se decidieron hacer lo opuesto. Esto resultó en una revuelta que dividió la nación, y causó que diez tribus siguieron a Jeroboam, el hijo de Nabat.
La division de reino era gergráfica además de política. Las dos tribus ubícadas cerca a Jerusalén, se quedaron con Roboam. Ellas eran las tribus de Judá y Benjamín. El reino de dos tribus se llamaba "El Reino Sur" o "Judá".
Las 10 tribus al norte fueron conocidos como "El Reino Norte", "Israel", o "Efraín". Recuérdese, el Templo estaba ubicado en Jerusalén. Por lo menos tres veces al año, cada judío devoto fue obligado por la ley a adorar en el Templo. Jeroboam tuvo miedo que su pueblo lo hiciera. Tuvo miedo que si adorara en Jerusalén, su lealtad volvería a Roboam, y él sería matado. Por eso, Jeroboam se decidió a establecer una religión falsa. Las Escrituras constan el evento con estas palabras: "Y habiendo tomado consejo, el rey hizo dos becerros de oro y dijo al pueblo: "¡Bastante habéis subido a Jerusalén! ¡He aquí tus dioses, oh Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto! Puso el uno en Betel y el otro lo puso en Dan. Y esto fue ocasión de pecado, porque el pueblo iba para adorar delante de uno de ellos, hasta Dan. También hizo santuarios en los lugares altos e instituyó sacerdotes de entre la gente común, que no eran hijos de Leví." (1 Reyes 12:28-31)
El reino norte duró hasta 722 AC cuando fue conquistado por los asírios. Durante todo este tiempo, nunca tenían un rey piadoso, ni un revivamiento espiritual. Después de ser conquistados, hicieron algo más que Dios les había prohibido hacer. Se casaron con las asirias. Estos judíos mestizos, con su religión y la cultura samaritana.
Cuando Jesús caminaba en la tierra, los judíos todavía no tuvieron nada que ver con los samaritanos. Jesús tomó parte por este asunto, y dijo a una mujer samaritana: "Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación procede de los judíos." (Juan 4:22)
También, Jesús le contó a esa mujer las Buenas Nuevas acerca de los Templos. Le dijo que el tiempo venía, y ya había llegado, cuando la adoración verdadera no estaría en templos hechos por manos humanas. No tendría que viajar a una cierta ciudad, ni a un cierto lugar para adorar a Dios. Jesús dijo que la adoración verdadera sería en espíritu y verdad.
Dios amaba al Reino Norte a pesar de su apostasía. Él envió sus profetas santos para llamarles al arrepentimiento. Constatemente, rechazaron su amor. Un profeta que Dios les envió se llamaba Amós. Amós constató un principio divino: que Dios nunca trae juicio sobre alguien sin darle una advertencia. Esta verdad se encuentra en la Santa Biblia en el libra de Amós, capítulo 3, versículo 7.
Algún día Dios destruirá la tierra, y ya nos ha dado la advertencia que lo hará. " Pero el día del Señor vendrá como ladrón. Entonces los cielos pasarán con grande estruendo; los elementos, ardiendo, serán deshechos, y la tierra y las obras que están en ella serán consumidas. Ya que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡qué clase de personas debéis ser vosotros en conducta santa y piadosa, aguardando y apresurándoos para la venida del día de Dios! Por causa de ese día los cielos, siendo encendidos, serán deshechos; y los elementos, al ser abrasados, serán fundidos. Según las promesas de Dios esperamos cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia. Por tanto, oh amados, estando a la espera de estas cosas, procurad con empeño ser hallados en paz por él, sin mancha e irreprensibles." (2 Pedro 3:10-14)
Si hubiéramos recibido al Señor Jesús como nuestro Salvador, no temeríamos por el fin del mondo. Por favor, ¡Recíbelo ahorita como su Salvador!